La revolución española no es más que uno de los
cuerpos del grande ejército de la revolución cosmopolita. El principio esencial
de ésta es una soberana negación de Dios en la gobernación de las cosas del
mundo; el fin a que tiende, la subversión completa de las bases, hijas del
cristianismo, sobre las cuales se asienta y afirma la humana sociedad.
No hay potestad legítima en el mundo que no esté
amenazada en sus derechos; amenazadas están en todos los pueblos la paz, la
justicia, la civilización cristiana y la libertad verdadera.
Por eso levanto hoy mi voz ante Dios, ante las potestades
legítimas, ante el pueblo español. Y ruego al pueblo español, con quien estoy
identificado por mi sangre, por mis ideas, por mis sentimientos y hasta por
comunes dolores, que tenga confianza en mí, como yo la tengo en él. Por la
memoria de nuestros padres y por la salvación de nuestros hijos, cumplirá ese
hidalgo pueblo con su deber, y yo cumpliré con el mío.
Protesta
de S.M.C. Don Carlos VII contra Amadeo de Saboya. 8 de diciembre de 1870
Cena de la festividad de Cristo Rey
Organizada por el Círculo Cultural
Antonio Molle Lazo (de la Comunión Tradicionalista) tendrá lugar en
Madrid, D.m., el 31 de octubre a las 21:00, en el restaurante PAOLO situado
entre las calles General Rodrigo 3 y Julián Romea 10.
Presencia de las Juventudes de la Comunión Tradicionalista, en la Marcha patriótica por la Hispanidad en Barcelona, este 12 de Octubre, Fiesta de Nuestra Señora la Virgen del Pilar. Plaza Cataluña. Cataluña resiste al nazionalismo.
Con el boicot de los partidos políticos y "asociaciones" (financiadas por estos) constitucionalistas; con la tremenda campaña de desinformación, intoxicación y manipulación de las instituciones y medios de comunicación controlados por el sistema; sin medios económicos, más que la decidida militancia de voluntarios que difundieron una humilde propaganda. Pese a todas estas circunstancias adversas decenas de miles de catalanes de forma natural y espontánea llenaron el centro de Barcelona desde primeras horas del día 12 de octubre. Al tiempo muchos balcones se engalanaban con los colores rojo y gualda, desafiando las amenazas y violencia de la extrema izquierda, okupa y proetarra, que tiene vía libre en Cataluña. La campaña del Goliath del sistema contra el 12-O pudo hacer algo de mella. Sirva como anécdota como muchos parroquianos de una céntrica casa de comidas barcelonesa, de ambiente rugbístico, en la que se improvisó una comida de algunos tradicionalistas se mostraron contrariados al comprobar a la llegada de estos con sus banderas que la concentración del 12-O sí se había realizado. La gran mayoría de los presentes hubiese querido asistir, pero por la campaña de los medios de comunicación pensaron que este año no se realizaba.
Desde la insigne casa de La Pedrera, obra del tradicionalista Gaudí que posee elementos de honda significación religiosa hoy día ocultados por las guías oficiales, descendió por el Paseo de Gracia una marea de banderas catalanas y españolas, junto a una notable presencia de Cruces de San Andrés o de San Jorge. Diversos grupos de tradicionalistas participaron en la marcha desde distintas alturas, desde el principio hasta el final, con un grupo mayoritario en la pancarta de SOMATEMPS. Fueron muchísimos los catalanes que se quisieron fotografiar con las Cruces de San Andrés, las boinas rojas o una preciosa imagen del Inmaculado Corazón de María portado por unos tradicionalsitas del Baix Ebre. Muchos catalanes entonaban canciones carlistas, daban vivas a Cristo Rey (de lo que se han hecho eco diversas crónicas de diferentes periódicos y medios digitales) o evocaban la existencia de algún antecedente familiar carlista en su familia. También recibieron el afectuoso saludo de muchos concejales de Plataforma per Catalunya que organizaron una muy vistosa y colorista comitiva. Diversos medios de comunicación entrevistaron a varios jóvenes tradicionalistas. Llegando a la Plaza de Cataluña algunos tradicionalistas aprovecharon para tomar un café en el mítico Navarra, fundado, como recordó su actual gerente, por los requetés de la Vª de Navarra que liberaron Barcelona el 27 de marzo y que siempre fue punto habitual de reunión y tertulia carlista.
En Plaza Cataluña otros tradicionalistas atendían los puestos de venta del cómic "Cataluña. La Historia" tanto en su versión en catalán como en castellano. Uno de sus autores, Manuel Acosta, no daba abasto para firmar tantas dedicatorias. Los discursos de Plaza Cataluña tuvieron un valor muy desigual, pero la intervención, vibrante de Javier Barraycoa fue sin duda la más celebrada y aplaudida. Una arenga sin medias tintas, dejando en evidencia a separadores y a separatistas, fundamentada en firmes argumentos de derecho natural, realizando un llamamiento a la resistencia a la tiranía y avisando que esta masa del pueblo catalán que se congregaba en Plaza Cataluña era el verdadero enemigo de Artur Más y de los nazionalistas, y no el gobierno cipayo y aliado de la devastación separatista de Madrid. Ideas fuerza que Josep Alsina, presidente de Somatemps, se encargó de subrayar en su discurso de cierre del acto, en lengua catalana. La interpretación de la Marcha Real fue el colofón de la parte más reivindicativa del acto. Tras este diversas asociaciones culturales de hispanoamericanos en Cataluña interpretaron muestras de folclore indígena, mestizo y criollo en la Plaza Cataluña hasta las 15 horas que fueron muy aplaudidas por el público que aún se mantenía en Plaza Cataluña con sus banderas catalanas y españolas y que siguieron dando colorido a todo el centro de Barcelona en terrazas, bares y restaurantes. La presencia de tantas asociaciones de hispanoamericanos indígenes de Cataluña sirve por si misma de mentis a las imbéciles declaraciones de la "pájara" que Barcelona sufre como alcaldesa al hablar, ni mas ni menos, que de celebración "de genocidio".. Quizás por eso en los territorios de la antigua Monarquía Hispánica hay 80 millones de indígenas americanos, asiáticos o africanos, muchos de cuales residen en España y no pocos en Cataluña manteniendo su cultura, costumbres e incluso lenguas gracias a la escritura que trajeron los evangelizadores españoles.
Por la tarde algunos tradicionalistas estuvieron en la presentación del libro "Cuándo éramos invencibles" con las ilustraciones del pintor catalán de estirpe carlista, y trasterrado de su tierra como otros miles de catalanes cuyo arte no es agradable al establishment nazionalista, Agusto Ferrer Dalmau y en la Santa Misa según el rito romano tradicional donde como en muchas parroquías y capillas de Barcelona se veneró a la Santísima Virgen del Pilar.
¡¡¡CATALANITAT ES HISPANITAT!!!
¡¡¡BARCELONA CAPITAL DE LA HISPANITAT!!!
¡¡¡VISCA CATALUNYA, VISCA ESPANYA, VISCA LA HISPANITAT!!!
1. Durante su juventud estuvo totalmente apartado de la Causa
carlista, hasta que vio en el Carlismo un movimiento popular que podía ser un buen vehículo para sus ambiciones personales.
2. Cuando llegó al Carlismo desplazó a Fal Conde y a sus
colaboradores de la jefatura delegado con el fin de acercar el Carlismo a
Franco, pues tenía todas sus esperanzas en ser sucesor de Franco en oposición a
Juan Carlos. Llegó incluso a ofrecer la jefatura delegada a Blas Piñar, que
nunca fue miembro de la Comunión Tradicionalista y que representaba la línea
más radical del franquismo. Por el expreso deseo de Carlos Hugo se inicia un periodo de colaboración con el
Régimen y se abandona la recia intransigencia antifranquista del carlismo mantenida desde la posguerra.
3. Su discurso de entonces era el de ser el "príncipe de
la Cruzada", para lo cual las revistas sobre las que directamente influía
el ex-príncipe Carlos Hugo eran prácticamente monográficos del esfuerzo de los
requetés durante la Cruzada y vertían enormes críticas contra cualquier pequeño
atisbo de libertad religiosa. Se llegaba a señalar que la libertad religiosa
era "una traición a los muertos de la Cruzada y la pérdida de la unidad
nacional".
4. Cuando Franco se decantó por Juan Carlos, Carlos Hugo comenzó
a tantear otras posibilidades de actuación política, esta vez hacia la
izquierda. Situación a la que coadyuvaba el cambio producido por el Concilio
Vaticano II y la traición de muchos clérigos como el Padre Juncosa S.J, pasados
al modernismo progresista de moda y que influyeron en el alocado y demagógico principe.
5. La situación fue usada por determinados elementos
izquierdistas para aprovecharse de la relativa tolerancia con que en ocasiones
operaba el Carlismo durante el franquismo para infiltrarse en el mismo. Estos
coparon muchos puestos directivos, pero a pesar de estar bien entrenados en
técnicas dialécticas y de propaganda a pocos carlistas convencieron. Comienza
el declive, muchos carlistas sin dejar de serlo dejan de ir a las actividades
políticas de la Comunión y los actos dejan de ser multitudinarios. Los cientos
de miles de personas que aún movilizaba el Carlismo en los 60 apenas llegan a
los tres millares a mediados de los setenta. Y la infiltración es cada vez más
evidente: se empiezan a ver banderas nacionalistas y socialistas. Carlos Hugo
expulsa a los jefes históricos de la Comunión y los reemplaza por jóvenes
izquierdistas sin militancia previa carlista. Las concentraciones del Partido
Carlista son la excusa para la reunión de maoístas, proetarras y nacionalistas
de toda condición. El pueblo carlista se disvincula en masa de la estructura política de Carlos Hugo.
6. En los 70 también comienza la reinterpretación de la
historia del Carlismo, introduciendo conceptos y términos ajenos a la recta
razón para explicar el Carlismo. Una postura que rechaza unánimemente la
comunidad científica y universitaria y todos los historiadores del Carlismo,
tanto carlistas como liberales. Solo una pequeña minoría de periodistas, que no
historiadores, publican en editoriales izquierdistas (lamentablemente de cierta
difusión) una visión tan manipulada del Carlismo que mueve a carcajadas, utilizada con fines políticos sin ningún escrúpulo y seriedad. El carlismo es entregado a la mitología nacionalista y a la interpretación materialista histórica del marxismo.
7. En
1977 fracasan tanto las candidaturas impulsadas por el Partido Carlista junto a
grupos maoístas (CUPS, FAA), como las que impulsan en solitario en Navarra,
Castellón o Valladolid. Los resultados son paupérrimos en estas elecciones para el neocarlismo revolucionario de Carlos Hugo.
7. En 1978, el Partido Carlista solicita el SI a la constitución española (atea, antiespañola, que consagra la monarquía liberal y el capitalismo), realizando campaña activa en este sentido. El propio Carlos Hugo mendiga la nacionalidad española al gobierno, reconociendo de hecho a Juan Carlos como Rey de España. A pesar de todos esos esfuerzos, "Roma no paga traidores", y el sistema no deja instalarse al nuevo Partido Carlista en el marco partitocrático.
8. La última esperanza para vivir de la política de Carlos
Hugo está en las elecciones de 1979, en las que el radicalismo de años
anteriores ha quedado matizado, planteando una campaña electoral izquierdista
pero no revolucionaria. Para ello Carlos Hugo intenta volver a contactar con
muchos antiguos mandos y jefes carlistas a los que justifica su deriva
aduciendo que "el Carlismo siempre fue un movimiento social y de masas y
había que actualizar el lenguaje" pero unánimemente le manifiestan que
siguen siendo carlistas, pero que a él no le pueden guardar fidelidad. Queda
desamparado asimismo por sus compañeros de viaje de izquierdas que con la
instauración de la democracia se van a sus propios partidos. En esta aventura electoral no obtiene representación, a pesar de gastarse en la aventura ochenta millones de pesetas. Los
resultados son ridículos, incluso en zonas antaño de fuerte raigambre carlista.
El Partido Carlista queda como un grupúsculo marginal en todo España, por la obra
demoledora de Carlos Hugo.
9. Tras su fracaso electoral Carlos Hugo renuncia a la Presidencia del Partido Carlista quedando como "militante de
base" (nótese su proceder antimonárquico) para en 1980 definitivamente
abandonar su Partido Carlista dejando tras de si una enorme deuda electoral que deberán
pagar sus traicionados seguidores durante años. Sin más explicaciones abandona toda labor política, se divorcia y se va a vivir a Estados Unidos, donde empieza a
defender una serie de ideas enmarcables en lo que con razón se denomina
pensamiento débil: democratismo, pseudoglobalización, etc...
10- Hoy día eso no fue más que un mal sueño, por más que subsista
un minusculísimo "Partido Carlista" que no pasa de juntar apenas un
centenar de nonagenarios junto a algún pobre alucinado una vez al año, en su
celebración del antaño glorioso Montejurra. Efecto de una sola causa: Carlos Hugo de Borbón Parma.
No existe el
“problema” “catalán”; el problema es el Estado liberal
No
se ha calibrado suficientemente el carácter impuesto de la estructura estatal
sobre los pueblos hispánicos, cuya esencia política es antiestatal. Todos los
problemas institucionales, territoriales y políticos de España traen causa en
última instancia de esta realidad, insuficientemente percibida.
La
Historia de las pérdidas de las Españas transpeninsulares es indefectiblemente,
hasta el siglo XVIII, la Historia de la violencia de entidades extranjeras
contra esos pueblos que eran y se sentían independientes, libres e
hispanísimos. Con la introducción de los paradigmas estatales tras la
usurpación liberal las insuficiencias y contradicciones que se venían sufriendo
desde el advenimiento de las reformas de los Borbones incoarán el definitivo
problema territorial español, el cual sólo puede solucionarse hispánicamente. La
noción positivista y soberanista de la política subyugó la rica pluralidad de
cada una de las partes de las Españas, reduciéndolas sobre la coartada de un
castellanismo, que no es tal, a una uniformización contraria a nuestro nervio
histórico. Frente a este mal se exacerbó en sentido contrario una respuesta en
los mismos esquemas de pensamiento liberal desde los nacionalismos
separatistas. Y se generó la inevitable aporía al develarse la faz más
totalitaria del propio Estado, que lejos de ser integrador se muestra como un
gran Leviathán excluyente: o Estado español o Estado catalán.
El
Estado ha supuesto en cierto modo una subrogación de la vieja Monarquía
Hispánica, por eso aún custodia ciertas formas de politicidad natural mucho
mejor que las instancias supraestatales, por lo que merecen ser respetadas. Sin
embargo también conlleva otra serie de vicios que deben ser debidamente extirpados.
Actualmente además las transformaciones de la política y la asunción de la
democracia partitocrática acentúan el carácter inmoral del Estado por su
instrumentalización por las ideologías dominantes o triunfantes en los procesos
electorales. El Estado ya no custodia ningún fundamento moral intangible, pero
paradójicamente cada vez se hace más grande y controlador con lo que resulta
más potencialmente peligroso. En este sentido las Comunidades Autónomas (que no
olvidemos son una parte más del Estado, siendo sus presidentes los
representantes ordinarios del mismo en su territorio) han jugado un papel
peligrosamente uniformizador sobre las bases de las mitologías nacionalistas o
paranacionalistas, imponiendo una aterradora ingeniería social e ideología
desde los resortes del poder que controlan creando artificiales esencialismos
identitarios.
La
herida y brecha abierta por tantos siglos de impostura liberal, cuyas carencias
sólo se afrontan desde posturas aún más liberales, juegan en contra de retornar
a una solución tradicional española. Sin embargo los afanes más nobles que
habitan en el fondo de los corazones encontrarán en ella la única respuesta.
Quienes hablan de independencia si quieren la auténtica independencia de los
pueblos y de la sociedad sólo podrán encontrarla en la vuelta a un orden en que
el protagonismo político no lo tengan las impostoras instituciones públicas,
sino que sean las corporaciones naturales quienes se organicen sin dirigismos.
Quienes quieran ofrendar a España sus más nobles sentimientos han de entender
que nuestra Patria no es un mero Estado impuesto hace casi dos siglos, sino que
la genuina España estaba en aquel haz de pueblos libres e independientes,
dotados de peculiaridades políticas, jurídicas y culturales unidos por la Fe
inquebrantable en un mismo Dios y la lealtad hacía un mismo Rey, señor legítimo
y justo.
Vivimos en tiempos de
tal indigencia intelectual y moral en la política, reducida un juego de
hiperexcitados sentimentalismos que ofuscan el más mínimo atisbo de
razonabilidad, que intentar aportar argumentos doctrinales es como echar
margaritas a los cerdos.
El centro de las
próximas elecciones al parlamento autonómico de Cataluña es el paradigma que
los nacionalistas han logrado imponer al resto de los partidos y a la campaña:
el de la soberanía. Sagaz labor fruto de concienzudos y bien pagados estudios
de ingeniería social y de violencia institucionalizada de bajo perfil que no
pretende otra cosa que tapar las vergüenzas de un régimen corruptocrático e
ideologizador. La soberanía ha desplazado al seny. Desplazando correlativamente al fundamento histórico de la
misma Cataluña.
Seguramente los que
unen el paradigma catalán a la soberanía desconocen que no puede existir un
término político tan diametralmente opuesto a Cataluña como el de soberanía.
Esa creación del absolutismo francés, enemigo histórico del pueblo catalán,
mereció la refutación teórica en los juristas catalanes; y práctica en el
devenir del pueblo catalán que se gobernó y organizó contra la soberanía y en
todas las ocasiones en las que se hicieron armas contra el pensamiento
revolucionario que vino de Francia, a contar desde la GuerraGran.
Siguiendo al gran
Vallet de Goytisolo la mentalidad catalana fue tomista desde su nacer y esa
sensibilidad previa se muestra en las ideas de libertad, de pacto y de alcance
del poder monárquico. Francisco Canals apunta que el tomismo es el sistema
intelectual característico de la mentalidad catalana. En este sentido la obra
del más significado jurista catalán del s. XV, el gerundense Tomás Mieres,
cuando argumenta que carece de fuerza cualquier mandato legal contrario a la rectaratio (podrían contarse entre ellos todos los emanados, sin
excepción, de la falsa Generalidad nacionalista), que deben existir
limitaciones en el poder (choque frontal contra la concepción voluntarista y en
esencia totalitaria de la soberanía) y que el gobernante debe obrar de acuerdo
a la justicia, siendo su cometido el transformar en positiva la justicia
natural y el procurar paz y orden a los pueblos que rige (lo contrario de lo
que hacen quienes invocan la anticatalana souveranité,
dividiendoalpuebloyalasociedad). La línea trazada
por Mieres es la que inspiraba el derecho civil catalán, auspiciado por los
Reyes y violentado y desconocido por las oligarquías, que sin abusar del
paralelismo histórico bien se compadecen con la casta nacionalista actual. Esas
oligarquías intentaron quebrantar esos principios morales con sus malosusos, dando lugar a los alzamientos campesinos. Estos, pidiendo el
auxilio del Rey Fernando el Católico pudieron acabar con esas injusticias. Buen
ejemplo de cómo la potestas real
estuvo acompañada por la auctoritas. Los
Reyes no eran soberanos absolutos y su poder se encontraba templado y limitado.
Frente a ello la soberanía alude a un poder sin freno ético o moral, el más
zafio voluntarismo aplicado a las realidades temporales. Contra ese concepto de
soberanía, en la línea de Mieres, se alzó también el jesuita Juan de Salas
desde su cátedra de la Universidad de Barcelona, criticando furibundamente las
doctrinas del Renacimiento clásico tendentes a divinizar el poder del monarca y
a sustituir la omnipotencia de Dios por la del Estado. Éste, olvidando su
esencia y su fin, preterirá el contenido real de la libertad y se convertirá en
instrumento ideal para la implantación de los proyectos apriorísticos de las
más variadas ideologías.
El sistema intelectual
característico de la mentalidad catalana, que diría Canals, es el que pudo
fraguar unas libertades concretas y una tradición jurídica, esencialmente
patriarcal. Curiosamente uno de los actores del actual proceso de disolución
catalán desde el bando separatista y presumible socio de la lista corruptocrática
pone mucho énfasis en esa denuncia del patriarcado. Estas libertades aludidas
no quedaban en una noción abstracta, sino que formaban una idea objetiva de
justicia que cristaliza en múltiples detalles de las libertades concretas que
hicieron de Cataluña un baluarte realista de esa verdadera libertad que, como
afirma Elías de Tejada “sólo se encuentra en los pueblos que han logrado las
más exactas fórmulas de perfección política”. Esa es la esencia del seny catalán, de esa mentalidad secular
catalana que hoy ha sido borrado por ese hipersentimentalismo ramplón. La
preocupación por lo concreto, por lo práctico, frente al idealismo voluntarista,
frente a las construcciones de proyectos ideológicos, es la constante en la
obra de los juristas catalanes clásicos, en los que no se encuentran sistemas
construidos especulativamente. La función jurisprudencial se entiende desde el
mismo nacer de Cataluña al modo expresado por Torras i Bages como “cosa
esencialmente práctica, ejercicio de la virtud intelectual de la prudencia, que
consiste en el hábito de adecuar la regla de la razón a las exigencias y
necesidades de la vida”.
El seny ha muerto. El nacionalismo lo ha asesinado, con alevosía.
Salga lo que salga de las elecciones autonómicas del domingo no tendrá nada que
ver con lo poco que queda del seny y
de Cataluña.
Tras el éxito el pasado curso de los cuatro primeros Coloquios
de Fuego y Raya, el Consejo
de Estudios Hispánicos Felipe II invita al quinto (primero de este
curso, D.m.), que tendrá lugar el día 17 de septiembre de
2015,jueves, a las 19:30 horas (siete y media de la tarde), en sus
locales deMadrid, calle de José Abascal (antes del General Sanjurjo) 38,
bajo izquierda (Metro Alonso Cano o Gregorio Marañón, L-7; Iglesia, L-1). El
escritor, sociólogo y profesor universitario Javier
Barraycoa regresa a los «Coloquios de Fuego y Raya» para dialogar
con Juan Manuel Rozas yMiguel Ayuso, a propósito del
cómic recién aparecido (en castellano y en catalán) Cataluña, la historia (Scire, 2015), de
cuyo guión es autor junto con Manuel Acosta; cuya presentación en Barcelona también ha constituído un éxito
arrollador.
Fuego
y Raya, revista semestral hispanoamericana de historia y política, es
una publicación del Consejo de Estudios Hispánicos Felipe II, que evoca ya
desde su título la gesta de Hernán Cortés y Francisco Pizarro. Con los «Coloquios
deFuego y Raya» se pretende ofrecer nuevos elementos de reflexión sobre
la tradición hispánica y su papel en el mundo actual.
La sección Artículos, que abre la revista, contiene dos. El primero es de Manuel Vargas de la Torre, de la Universidad Autónoma de Guadalajara (Jalisco), y se dedica a la Virgen de Guadalupe y la Hispanidad. Ofrece una visión histórica, poética y teológica del descubrimiento de América y de la conquista de la Nueva España, visión compenetrada en el Codicilo de la Reina Isabel y confirmada por la Virgen de Guadalupe. El segundo artículo es de Juan Ramón de Andrés Martín, de la Universidad Panamericana de México. Hace un estudio documentado de los esfuerzos diplomáticos de la Corona española para contarrestar la injerencia anexionista de los Estados Unidos en apoyo a la insurgencia liberal neohispana en los años 1817 y 1818.
El dossier central sigue y concluye la línea de investigación de los tres números anteriores de Fuego y Raya, sobre la democracia cristiana. En este número centrada en Colombia, en Portugal y en el americanismo, error originario de los EE.UU. pero no limitado a sus fronteras. Escriben Juan David Gómez Rubio (Universidad Sergio Arboleda, Bogotá), Luis Andrade dos Santos (Coimbra Portugal) y John Rao (Universidad San Juan, Nueva York). Haciendo balance, escribe la Dirección en la Introducción a este dossier, último temático de la serie:
"La democracia cristiana, en todos lados en donde existió y existe, ha sido y es la encarnación de una política anticristiana que, lejos de realizar el Reino de Cristo en lo socio-político, profundiza el reino de la democracia, esto es: el estatismo y los derechos humanos cada vez menos humanos y más torcidos".
El Documento es en esta ocasión del carlista norteamericano Frederick D. Wilhelmsen (1923-1996), metafísico tomista de larga e intensa trayectoria, estrechamente vinculado a la Asociación Felipe II que fundara Francisco Elías de Tejada y que hoy continúa el Consejo de Estudios Hispánicos Felipe II, editor de Fuego y Raya. Del Profesor Wilhelmsen se reproduce "El error democristiano", capítulo de su obra El problema de Occidente y los cristianos (Delegación Nacional del Requeté, Sevilla 1964) Se cita también como otro importante título de su producción de filosofía política en español su libro Así pensamos (publicado primero bajo el pseudónimo "Un requeté", en 1977, por la Delegación Nacional del Requeté; y más recientemente en 2011 por Ediciones Scire en la Colección De Regno)
Cierran este número seis reseñas bibliográficas de considerable interés.
50 años al servicio de la formación cívica y de la acción cultural según el derecho natural y cristiano.
«… no se edificará la ciudad de un modo distinto a como Dios la ha edificado; … no, la civilización no está por inventar, ni la nueva ciudad por construir en las nubes. Ha existido, existe: es la civilización cristiana, es la ciudad católica. No se trata más que de instaurarla y restaurarla, sin cesar, sobre sus fundamentos naturales y divinos, contra los ataques siempre nuevos de la utopía malsana de la revolución y de la impiedad: “omnia instaurare in Christo"».
San Pío X, Carta sobre Le Sillon “Notre charge apostolique” (I, 11)
Sumario del número 535-536 de Verbo:
PRESENTACIÓN ESTUDIOS Y NOTAS
Los ejércitos y su función, por Antonio de Mendoza.
Tiranía y ruptura de la tradición, por Juan Manuel de Prada.
CUADERNO: MONARQUÍA Y DEMOCRACIA
Las formas de gobierno y sus transformaciones, por Miguel Ayuso.
La monarquía en la "doctrina social de la Iglesia", por Bernard Dumont.
La monarquía parlamentaria. Orígenes y causas de la desnaturalización de la monarquía, por Juan Fernando Segovia.
La monarquía contra la oligarquía, por John Rao.
La monarquía hispánica como forma política, por José Antonio Ullate.
La monarquía en la teología de la historia, por Javier Barraycoa.
La monarquía y el poder político, por Danilo Castellano.
IN MEMORIAM
Armando Marchante Gil
CRÓNICAS
Monarquía y democracia.
Actividades novohispanas.
Coloquios de Antígona.
Luis de Trelles, venerable.
Alejandro Ordóñez, académico honorario de Jurisprudencia.
El derecho natural como fundamento.
Dinero, demogresca y otros podemonios.
Escuela de verano Pro Civitate Dei.
Roman Forum 2015.
INFORMACIÓN BIBLIOGRÁFICA
Chroniques sous Benoît XVI. Tome II (2010-2013), de Jean Madiran.
The
E
a
rly Soloviev and
His Quest for Metaphysics, de Thomas Nemeth.
Populisme. Les demeurés de l'histoire, de Chantal Delsol.
"El conservadurismo demuestra ser el peor enemigo de la Tradición" (Don Sixto Enrique)
S.A.R Don Sixto Enrique de Borbón
Comunión Tradicionalista
Candidatura Tradicionalista- CTRAD
No a la Constitución: atea, burguesa, partitocrática, capitalista y anti-nacional
Consejo de Estudios Hispánicos Felipe II
Frente cultural de la Comunión Tradicionalista
Agencia Faro
Servicio de prensa y documentación del carlismo
Una resistencia olvidada,Tradicionalistas mártires del terrorismo
Ediciones AUZOLAN
El Carlismo en marcha
Justicia Social
Foralismo Federalismo
La Tradición frente al nacionalismo
Catalanitat es hispanitat
Contra el Europeísmo
HISPANIDAD POLÍTICA
Por la Confederación de pueblos hispánicos. Por la Monarquía hispánica
FUEGO Y RAYA
Revista semestral hispanoamericana de historia y política
El Requeté
"Ante Dios nunca serás heroe anónimo"
Montejurra 1976
Combate cultural
Poesía para el combate
Los fundamentos del tradicionalismo hispánico
Enrique Gil Robles
“La burguesía oligárquica que usufructúa el país por medio del parlamento necesita tener montada corriente y expedita la máquina electoral que lo produce; y al efecto, los partidos en que la plutocracia burguesa se divide, para turnar en el poder explotador” (Enrique Gil Robles)
Juan Vázquez de Mella
"En el fondo de toda civilización moderna late la barbarie, porque es barbarie todo lo que sea sublevación contra los principios morales y religiosos" (Vázquez de Mella)
Rafael Gambra Ciudad
“Consecuencia para los hombres es que la Ciudad humana, falta de su asiento religioso permanente, no otorga ya sentido a sus vidas, expuestas desde ahora a la incoherencia del relativismo y a la corrupción que de él emana. En el término de este proceso se encuentra el hombre que se sirve sólo a sí mismo, que a nada sirve, porque carece de sobre-ti y de "principios". Es el momento del culto al Hombre, esa "idolatría de los últimos tiempos" en la que el hombre se adora a sí mismo en la vacuidad de un humanismo sin sentido ni contenido” (Rafael Gambra)
Francisco Elías de Tejada
“Venimos a tus plantas a pedirte la gracia de seguir siendo católicos a la española usanza, intransigentes hasta el fanatismo, violentos hasta la heroicidad, caritativos hasta la comprensión, fieles a tu Nombre divino en la alegría como en la tristeza” (Elías de Tejada)
Francisco Canals Vidal
“En España un tradicionalista que se definiese temática e intencionadamente como no carlista sería comparable a un irlandés que a finales del siglo XVII se hubiese definido como amante de su patria y católico romano pero "orangista". Esta actitud evidentemente le hubiese permitido la conservación de sus propiedades y cargos; pero es obvio que no hubiese sido conducente para la perseverancia de su nación en la fe católica y en su autenticidad irlandesa” (Francisco Canals)
Federico D. Wilhelmsen
"Tenemos que recordar que el liberalismo ya había borrado lo religioso de la vida pública. Por lo tanto, la fe se retiró de los rincones del alma no tocados por la vida pública. La religión se redujo a la beatería, un fenómeno típicamente liberal. Muchas familias, cuyo bienestar dependía del robo de los bienes de la Iglesia, no faltaban nunca a sus devociones en la iglesia, domingo tras domingo. Como la conciencia liberal quería engañarse a sí misma, no es de extrañar que el comunismo, por haberse dado cuenta de esta mala fe, fuera capaz de engañar a las masas. ¡Si esto es el cristianismo, entonces, abajo el cristianismo! Es una lástima tener que decir que aquí el comunismo tenía razón"(Federico D. Wilhelmsen)"
MIguel Ayuso Torres
“La POLÍTICA que merezca verdaderamente el nombre, ha de fundarse en una doctrina. La auténtica llamada política no tiene que ver con la ironizada por Gustave Thibon al presentar a unos hombres que se destrozan mutuamente para decidir si la casa ha de pintarse de azul, de verde o de rojo, sin advertir que está a punto de desplomarse. No se trata de un brillante barniz o un alicatado de color. Al contrario, es un cimiento, una roca” (Miguel Ayuso)
Javier Barraycoa
“Hoy la política de reflexión y de participación ha sido sustituida por la política espectacular, donde el ciudadano no aspira a participar en el gobierno de la vida pública sino a refrendar a los profesionales de la política en función de los sentimientos e impresiones causados por las campañas electorales... Con los media-política, los ciudadanos se han infantilizado, y ya no se comprometen en la vida pública y son alienados y manipulados a través de artilugios e imágenes; la democracia se ha desnaturalizado y pervertido. La dominación mediática al servicio de la estructura de poder lleva no sólo a la apolitización, sino la aniquilación de todo símbolo de identificación colectiva e histórica” (Javier Barraycoa)
José Miguel Gambra
“El último error, que deseo resaltar, nace de lo que podría describirse como la disolución del deber patriótico entre los católicos. Según mi interpretación ese deber se extiende a todas las sociedades a que pertenecemos, y culmina en la más elevada de esas sociedades, cuyo gobierno tenga poder real, legítimo o no, sobre nosotros. Tenemos respecto de esas sociedades la obligación ordinaria de contribuir al verdadero bien común y el deber accidental de atender a sus necesidades extraordinarias. En nuestro caso, eso se concreta, a mi parecer, en el deber extraordinario de enfrentarnos, por los medios que tengamos a nuestro alcance y con la debida prudencia, a esos gobiernos, regionales, nacionales o supranacionales ilegítimos que están sobre nosotros. Tenemos que oponernos a ellos, con no menos entusiasmo que a un enemigo exterior, que hostigara o conquistara nuestra patria desde fuera” (J.M Gambra)
Al servicio de la formación cívica y de la acción cultural según el derecho natural y cristiano
La cultura contra el mundo moderno
"Auden ha afirmado que para mí "el Norte es una dirección sagrada". Eso no es cierto. El Noroeste de Europa, donde yo (y la mayoría de mis antepasados) he vivido, tiene mi afecto como es propio que lo tenga el hogar de un hombre. Amo su atmósfera y sé más de sus historias y sus lenguas que de otras partes, pero no es "sagrado" ni agota mis afectos. Por ejemplo, siento un particular amor por la lengua latina, y entre sus descendientes, por la española. Que no es verdad en relación con mi historia, debería demostrarlo la mera lectura de las sinopsis. El Norte era el asiento de la fortaleza del Diablo. El avance de la historia culmina con lo que se parece mucho más al restablecimiento de un Sacro Imperio Romano eficaz con su asiento en Roma que a nada que hubiera sido concebido por un "nórdico"". (J.R.R. Tolkien)
Marcelino Menéndez Pelayo
“España, evangelizadora de la mitad del orbe; España martillo de herejes, luz de Trento, espada de Roma, cuna de San Ignacio...; ésa es nuestra grandeza y nuestra unidad; no tenemos otra. El día en que acabe de perderse, España volverá al cantonalismo de los arévacos y de los vectores o de los reyes de taifas.” (Menéndez Pelayo)
P. Leonardo Castellani
“No nos pedirá cuentas de las batallas ganadas, sino de las cicatrices de la lucha” (Leonardo Castellani)
G.K Chesterton
"Decir que debemos tener socialismo o capitalismo es como decir que debemos optar porque todos los hombres entren en los conventos y unos pocos tengan harenes… porque el gran ‘trust’ no tiene más derecho de absorber en un monopolio todas las fortunas privadas y afirmar que así defiende la institución de la propiedad, que el que tiene el Gran Turco de raptar a todas las mujeres y encerrarlas en un serrallo, afirmando que así defiende la santidad del matrimonio”. (G.K Chesterton)
Hilaire Belloc
"El lugar donde uno nace es la envoltura del alma. La iglesia donde uno reza es parte del alma misma" (Hilaire Belloc)
Listado de programas de Lágrimas en la Lluvia
Clásicos contra-revolucionarios
René La Tour du Pin
“La plutocracia como poder de las riquezas, la forma de jerarquía social que sustituye a la de las aristocracias históricas...al ideal del honor sucede entonces el del interés" (La Tour du Pin)
Jaime Balmes
"El trabajo es un título natural para la propiedad del fruto del mismo, y la legislación que no respete este principio es intrínsecamente injusta" (Jaime Balmes)
P. Julio Meinvielle
"Más aún. Creemos, y lo decimos muy en serio, que la ciudad Maritainiana de la Persona Humana coincide, en la realidad concreta y existencial, con la ciudad secular de la impiedad. Medimos todo el alcance de nuestra afirmación y desafiamos muy formalmente a cuantos la consideren falsa o exagerada a que así lo demuestren" (Julio Meinvielle)
P. Osvaldo Lira
“Todo en el régimen totalitario viene impuesto de arriba; todo en un régimen humano brota espontáneo de adentro. Y este contraste entre lo impuesto y lo espontáneo, entre lo natural y lo postizo, es la síntesis de la oposición entre la doctrina totalitaria y la ley natural. Querer comparar los regímenes totalitarios con un régimen de ley natural, con un estado medieval verbigracia, sería lo mismo que equiparar un autómata a un ser viviente” (Osvaldo Lira)