viernes, 16 de octubre de 2015

Cena de Cristo Rey 2015, del tradicionalismo hispánico

La revolución española no es más que uno de los cuerpos del grande ejército de la revolución cosmopolita. El principio esencial de ésta es una soberana negación de Dios en la gobernación de las cosas del mundo; el fin a que tiende, la subversión completa de las bases, hijas del cristianismo, sobre las cuales se asienta y afirma la humana sociedad.
No hay potestad legítima en el mundo que no esté amenazada en sus derechos; amenazadas están en todos los pueblos la paz, la justicia, la civilización cristiana y la libertad verdadera.
Por eso levanto hoy mi voz ante Dios, ante las potestades legítimas, ante el pueblo español. Y ruego al pueblo español, con quien estoy identificado por mi sangre, por mis ideas, por mis sentimientos y hasta por comunes dolores, que tenga confianza en mí, como yo la tengo en él. Por la memoria de nuestros padres y por la salvación de nuestros hijos, cumplirá ese hidalgo pueblo con su deber, y yo cumpliré con el mío.
Protesta de S.M.C. Don Carlos VII contra Amadeo de Saboya. 8 de diciembre de 1870
Cena de la festividad de Cristo Rey
Organizada por el Círculo Cultural Antonio Molle Lazo (de la Comunión Tradicionalista) tendrá lugar en Madrid, D.m., el 31 de octubre a las 21:00, en el restaurante PAOLO situado entre las calles General Rodrigo 3 y Julián Romea 10.
A los postres intervendrán:
Ana Calzada 
Antonio Capellán de la Riva
Miguel Ayuso
 Reservas:
Correo electrónico
Teléfono 622796664

lunes, 12 de octubre de 2015

Día de la Hispanidad, Nuestra Señora la Virgen del Pilar, en Barcelona

 Presencia de las Juventudes de la Comunión Tradicionalista, en la Marcha patriótica por la Hispanidad en Barcelona, este 12 de Octubre, Fiesta de Nuestra Señora la Virgen del Pilar. Plaza Cataluña. Cataluña resiste al nazionalismo.
Con el boicot de los partidos políticos y "asociaciones" (financiadas por estos) constitucionalistas; con la tremenda campaña de desinformación, intoxicación y manipulación de las instituciones y medios de comunicación controlados por el sistema; sin medios económicos, más que la decidida militancia de voluntarios que difundieron una humilde propaganda. Pese a todas estas circunstancias adversas decenas de miles de catalanes de forma natural y espontánea llenaron el centro de Barcelona desde primeras horas del día 12 de octubre. Al tiempo muchos balcones se engalanaban con los colores rojo y gualda, desafiando las amenazas y violencia de la extrema izquierda, okupa y proetarra, que tiene vía libre en Cataluña. La campaña del Goliath del sistema contra el 12-O pudo hacer algo de mella. Sirva como anécdota como muchos parroquianos de una céntrica casa de comidas barcelonesa, de ambiente rugbístico, en la que se improvisó una comida de algunos tradicionalistas se mostraron contrariados al comprobar a la llegada de estos con sus banderas que la concentración del 12-O sí se había realizado. La gran mayoría de los presentes hubiese querido asistir, pero por la campaña de los medios de comunicación pensaron que este año no se realizaba. 
Desde la insigne casa de La Pedrera, obra del tradicionalista Gaudí que posee elementos de honda significación religiosa hoy día ocultados por las guías oficiales, descendió por el Paseo de Gracia una marea de banderas catalanas y españolas, junto a una notable presencia de Cruces de San Andrés o de San Jorge. Diversos grupos de tradicionalistas participaron en la marcha desde distintas alturas, desde el principio hasta el final, con un grupo mayoritario en la pancarta de SOMATEMPS. Fueron muchísimos los catalanes que se quisieron fotografiar con las Cruces de San Andrés, las boinas rojas o una preciosa imagen del Inmaculado Corazón de María portado por unos tradicionalsitas del Baix Ebre. Muchos catalanes entonaban canciones carlistas, daban vivas a Cristo Rey (de lo que se han hecho eco diversas crónicas de diferentes periódicos y medios digitales) o evocaban la existencia de algún antecedente familiar carlista en su familia. También recibieron el afectuoso saludo de muchos concejales de Plataforma per Catalunya que organizaron una muy vistosa y colorista comitiva. Diversos medios de comunicación entrevistaron a varios jóvenes tradicionalistas. Llegando a la Plaza de Cataluña algunos tradicionalistas aprovecharon para tomar un café en el mítico Navarra, fundado, como recordó su actual gerente, por los requetés de la Vª de Navarra que liberaron Barcelona el 27 de marzo y que siempre fue punto habitual de reunión y tertulia carlista. 
En Plaza Cataluña otros tradicionalistas atendían los puestos de venta del cómic "Cataluña. La Historia" tanto en su versión en catalán como en castellano. Uno de sus autores, Manuel Acosta, no daba abasto para firmar tantas dedicatorias. Los discursos de Plaza Cataluña tuvieron un valor muy desigual, pero la intervención, vibrante de Javier Barraycoa fue sin duda la más celebrada y aplaudida. Una arenga sin medias tintas, dejando en evidencia a separadores y a separatistas, fundamentada en firmes argumentos de derecho natural, realizando un llamamiento a la resistencia a la tiranía y avisando que esta masa del pueblo catalán que se congregaba en Plaza Cataluña era el verdadero enemigo de Artur Más y de los nazionalistas, y no el gobierno cipayo y aliado de la devastación separatista de Madrid. Ideas fuerza que Josep Alsina, presidente de Somatemps, se encargó de subrayar en su discurso de cierre del acto, en lengua catalana. La interpretación de la Marcha Real fue el colofón de la parte más reivindicativa del acto. Tras este diversas asociaciones culturales de hispanoamericanos en Cataluña interpretaron muestras de folclore indígena, mestizo y criollo en la Plaza Cataluña hasta las 15 horas que fueron muy aplaudidas por el público que aún se mantenía en Plaza Cataluña con sus banderas catalanas y españolas y que siguieron dando colorido a todo el centro de Barcelona en terrazas, bares y restaurantes. La presencia de tantas asociaciones de hispanoamericanos indígenes de Cataluña sirve por si misma de mentis a las imbéciles declaraciones de la "pájara" que Barcelona sufre como alcaldesa al hablar, ni mas ni menos, que de celebración "de genocidio".. Quizás por eso en los territorios de la antigua Monarquía Hispánica hay 80 millones de indígenas americanos, asiáticos o africanos, muchos de cuales residen en España y no pocos en Cataluña manteniendo su cultura, costumbres e incluso lenguas gracias a la escritura que trajeron los evangelizadores españoles.
Por la tarde algunos tradicionalistas estuvieron en la presentación del libro "Cuándo éramos invencibles" con las ilustraciones del pintor catalán de estirpe carlista, y trasterrado de su tierra como otros miles de catalanes cuyo arte no es agradable al establishment nazionalista, Agusto Ferrer Dalmau y en la Santa Misa según el rito romano tradicional donde como en muchas parroquías y capillas de Barcelona se veneró a la Santísima Virgen del Pilar.
 ¡¡¡CATALANITAT ES HISPANITAT!!!
¡¡¡BARCELONA CAPITAL DE LA HISPANITAT!!!
¡¡¡VISCA CATALUNYA, VISCA ESPANYA, VISCA LA HISPANITAT!!!

viernes, 2 de octubre de 2015

La verdad de Carlos Hugo...un hombre contra el carlismo (en diez breves puntos)


1. Durante su juventud estuvo totalmente apartado de la Causa carlista, hasta que vio en el Carlismo un movimiento popular que podía ser un buen vehículo para sus ambiciones personales. 

2. Cuando llegó al Carlismo desplazó a Fal Conde y a sus colaboradores de la jefatura delegado con el fin de acercar el Carlismo a Franco, pues tenía todas sus esperanzas en ser sucesor de Franco en oposición a Juan Carlos. Llegó incluso a ofrecer la jefatura delegada a Blas Piñar, que nunca fue miembro de la Comunión Tradicionalista y que representaba la línea más radical del franquismo. Por el expreso deseo de Carlos Hugo se inicia un periodo de colaboración con el Régimen y se abandona la recia intransigencia antifranquista del carlismo mantenida desde la posguerra. 

3. Su discurso de entonces era el de ser el "príncipe de la Cruzada", para lo cual las revistas sobre las que directamente influía el ex-príncipe Carlos Hugo eran prácticamente monográficos del esfuerzo de los requetés durante la Cruzada y vertían enormes críticas contra cualquier pequeño atisbo de libertad religiosa. Se llegaba a señalar que la libertad religiosa era "una traición a los muertos de la Cruzada y la pérdida de la unidad nacional".

4. Cuando Franco se decantó por Juan Carlos, Carlos Hugo comenzó a tantear otras posibilidades de actuación política, esta vez hacia la izquierda. Situación a la que coadyuvaba el cambio producido por el Concilio Vaticano II y la traición de muchos clérigos como el Padre Juncosa S.J, pasados al modernismo progresista de moda y que influyeron en el alocado y demagógico principe.

5. La situación fue usada por determinados elementos izquierdistas para aprovecharse de la relativa tolerancia con que en ocasiones operaba el Carlismo durante el franquismo para infiltrarse en el mismo. Estos coparon muchos puestos directivos, pero a pesar de estar bien entrenados en técnicas dialécticas y de propaganda a pocos carlistas convencieron. Comienza el declive, muchos carlistas sin dejar de serlo dejan de ir a las actividades políticas de la Comunión y los actos dejan de ser multitudinarios. Los cientos de miles de personas que aún movilizaba el Carlismo en los 60 apenas llegan a los tres millares a mediados de los setenta. Y la infiltración es cada vez más evidente: se empiezan a ver banderas nacionalistas y socialistas. Carlos Hugo expulsa a los jefes históricos de la Comunión y los reemplaza por jóvenes izquierdistas sin militancia previa carlista. Las concentraciones del Partido Carlista son la excusa para la reunión de maoístas, proetarras y nacionalistas de toda condición. El pueblo carlista se disvincula en masa de la estructura política de Carlos Hugo.

6. En los 70 también comienza la reinterpretación de la historia del Carlismo, introduciendo conceptos y términos ajenos a la recta razón para explicar el Carlismo. Una postura que rechaza unánimemente la comunidad científica y universitaria y todos los historiadores del Carlismo, tanto carlistas como liberales. Solo una pequeña minoría de periodistas, que no historiadores, publican en editoriales izquierdistas (lamentablemente de cierta difusión) una visión tan manipulada del Carlismo que mueve a carcajadas, utilizada con fines políticos sin ningún escrúpulo y seriedad. El carlismo es entregado a la mitología nacionalista y a la interpretación materialista histórica del marxismo.

7. En 1977 fracasan tanto las candidaturas impulsadas por el Partido Carlista junto a grupos maoístas (CUPS, FAA), como las que impulsan en solitario en Navarra, Castellón o Valladolid. Los resultados son paupérrimos en estas elecciones para el neocarlismo revolucionario de Carlos Hugo.

7. En 1978, el Partido Carlista solicita el SI a la constitución española  (atea, antiespañola, que consagra la monarquía liberal y el capitalismo), realizando campaña activa en este sentido. El propio Carlos Hugo mendiga la nacionalidad española al gobierno,  reconociendo de hecho a Juan Carlos como Rey de España. A pesar de todos esos esfuerzos, "Roma no paga traidores", y el sistema no deja instalarse al nuevo Partido Carlista en el marco partitocrático.

8. La última esperanza para vivir de la política de Carlos Hugo está en las elecciones de 1979, en las que el radicalismo de años anteriores ha quedado matizado, planteando una campaña electoral izquierdista pero no revolucionaria. Para ello Carlos Hugo intenta volver a contactar con muchos antiguos mandos y jefes carlistas a los que justifica su deriva aduciendo que "el Carlismo siempre fue un movimiento social y de masas y había que actualizar el lenguaje" pero unánimemente le manifiestan que siguen siendo carlistas, pero que a él no le pueden guardar fidelidad. Queda desamparado asimismo por sus compañeros de viaje de izquierdas que con la instauración de la democracia se van a sus propios partidos. En esta aventura electoral no obtiene representación, a pesar de gastarse en la aventura ochenta millones de pesetas. Los resultados son ridículos, incluso en zonas antaño de fuerte raigambre carlista. El Partido Carlista queda como un grupúsculo marginal en todo España, por la obra demoledora de Carlos Hugo.

9. Tras su fracaso electoral Carlos Hugo renuncia a la Presidencia del Partido Carlista quedando como "militante de base" (nótese su proceder antimonárquico) para en 1980 definitivamente abandonar su Partido Carlista dejando tras de si una enorme deuda electoral que deberán pagar sus traicionados seguidores durante años. Sin más explicaciones abandona toda labor política, se divorcia y se va a vivir a Estados Unidos, donde empieza a defender una serie de ideas enmarcables en lo que con razón se denomina pensamiento débil: democratismo, pseudoglobalización, etc...

10- Hoy día eso no fue más que un mal sueño, por más que subsista un minusculísimo "Partido Carlista" que no pasa de juntar apenas un centenar de nonagenarios junto a algún pobre alucinado una vez al año, en su celebración del antaño glorioso Montejurra. Efecto de una sola causa: Carlos Hugo de Borbón Parma.

martes, 29 de septiembre de 2015

No existe el “problema” “catalán”; el problema es el Estado liberal

No existe el “problema” “catalán”; el problema es el Estado liberal

No se ha calibrado suficientemente el carácter impuesto de la estructura estatal sobre los pueblos hispánicos, cuya esencia política es antiestatal. Todos los problemas institucionales, territoriales y políticos de España traen causa en última instancia de esta realidad, insuficientemente percibida.

La Historia de las pérdidas de las Españas transpeninsulares es indefectiblemente, hasta el siglo XVIII, la Historia de la violencia de entidades extranjeras contra esos pueblos que eran y se sentían independientes, libres e hispanísimos. Con la introducción de los paradigmas estatales tras la usurpación liberal las insuficiencias y contradicciones que se venían sufriendo desde el advenimiento de las reformas de los Borbones incoarán el definitivo problema territorial español, el cual sólo puede solucionarse hispánicamente. La noción positivista y soberanista de la política subyugó la rica pluralidad de cada una de las partes de las Españas, reduciéndolas sobre la coartada de un castellanismo, que no es tal, a una uniformización contraria a nuestro nervio histórico. Frente a este mal se exacerbó en sentido contrario una respuesta en los mismos esquemas de pensamiento liberal desde los nacionalismos separatistas. Y se generó la inevitable aporía al develarse la faz más totalitaria del propio Estado, que lejos de ser integrador se muestra como un gran Leviathán excluyente: o Estado español o Estado catalán.
El Estado ha supuesto en cierto modo una subrogación de la vieja Monarquía Hispánica, por eso aún custodia ciertas formas de politicidad natural mucho mejor que las instancias supraestatales, por lo que merecen ser respetadas. Sin embargo también conlleva otra serie de vicios que deben ser debidamente extirpados. Actualmente además las transformaciones de la política y la asunción de la democracia partitocrática acentúan el carácter inmoral del Estado por su instrumentalización por las ideologías dominantes o triunfantes en los procesos electorales. El Estado ya no custodia ningún fundamento moral intangible, pero paradójicamente cada vez se hace más grande y controlador con lo que resulta más potencialmente peligroso. En este sentido las Comunidades Autónomas (que no olvidemos son una parte más del Estado, siendo sus presidentes los representantes ordinarios del mismo en su territorio) han jugado un papel peligrosamente uniformizador sobre las bases de las mitologías nacionalistas o paranacionalistas, imponiendo una aterradora ingeniería social e ideología desde los resortes del poder que controlan creando artificiales esencialismos identitarios.

La herida y brecha abierta por tantos siglos de impostura liberal, cuyas carencias sólo se afrontan desde posturas aún más liberales, juegan en contra de retornar a una solución tradicional española. Sin embargo los afanes más nobles que habitan en el fondo de los corazones encontrarán en ella la única respuesta. Quienes hablan de independencia si quieren la auténtica independencia de los pueblos y de la sociedad sólo podrán encontrarla en la vuelta a un orden en que el protagonismo político no lo tengan las impostoras instituciones públicas, sino que sean las corporaciones naturales quienes se organicen sin dirigismos. Quienes quieran ofrendar a España sus más nobles sentimientos han de entender que nuestra Patria no es un mero Estado impuesto hace casi dos siglos, sino que la genuina España estaba en aquel haz de pueblos libres e independientes, dotados de peculiaridades políticas, jurídicas y culturales unidos por la Fe inquebrantable en un mismo Dios y la lealtad hacía un mismo Rey, señor legítimo y justo.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

La soberanía contra el seny

La soberanía contra el seny

Vivimos en tiempos de tal indigencia intelectual y moral en la política, reducida un juego de hiperexcitados sentimentalismos que ofuscan el más mínimo atisbo de razonabilidad, que intentar aportar argumentos doctrinales es como echar margaritas a los cerdos.

El centro de las próximas elecciones al parlamento autonómico de Cataluña es el paradigma que los nacionalistas han logrado imponer al resto de los partidos y a la campaña: el de la soberanía. Sagaz labor fruto de concienzudos y bien pagados estudios de ingeniería social y de violencia institucionalizada de bajo perfil que no pretende otra cosa que tapar las vergüenzas de un régimen corruptocrático e ideologizador. La soberanía ha desplazado al seny. Desplazando correlativamente al fundamento histórico de la misma Cataluña.

Seguramente los que unen el paradigma catalán a la soberanía desconocen que no puede existir un término político tan diametralmente opuesto a Cataluña como el de soberanía. Esa creación del absolutismo francés, enemigo histórico del pueblo catalán, mereció la refutación teórica en los juristas catalanes; y práctica en el devenir del pueblo catalán que se gobernó y organizó contra la soberanía y en todas las ocasiones en las que se hicieron armas contra el pensamiento revolucionario que vino de Francia, a contar desde la Guerra Gran.
Siguiendo al gran Vallet de Goytisolo la mentalidad catalana fue tomista desde su nacer y esa sensibilidad previa se muestra en las ideas de libertad, de pacto y de alcance del poder monárquico. Francisco Canals apunta que el tomismo es el sistema intelectual característico de la mentalidad catalana. En este sentido la obra del más significado jurista catalán del s. XV, el gerundense Tomás Mieres, cuando argumenta que carece de fuerza cualquier mandato legal contrario a la recta ratio (podrían contarse entre ellos todos los emanados, sin excepción, de la falsa Generalidad nacionalista), que deben existir limitaciones en el poder (choque frontal contra la concepción voluntarista y en esencia totalitaria de la soberanía) y que el gobernante debe obrar de acuerdo a la justicia, siendo su cometido el transformar en positiva la justicia natural y el procurar paz y orden a los pueblos que rige (lo contrario de lo que hacen quienes invocan la anticatalana souveranité, dividiendo al pueblo y a la sociedad). La línea trazada por Mieres es la que inspiraba el derecho civil catalán, auspiciado por los Reyes y violentado y desconocido por las oligarquías, que sin abusar del paralelismo histórico bien se compadecen con la casta nacionalista actual. Esas oligarquías intentaron quebrantar esos principios morales con sus malos usos, dando lugar a los alzamientos campesinos. Estos, pidiendo el auxilio del Rey Fernando el Católico pudieron acabar con esas injusticias. Buen ejemplo de cómo la potestas real estuvo acompañada por la auctoritas. Los Reyes no eran soberanos absolutos y su poder se encontraba templado y limitado. Frente a ello la soberanía alude a un poder sin freno ético o moral, el más zafio voluntarismo aplicado a las realidades temporales. Contra ese concepto de soberanía, en la línea de Mieres, se alzó también el jesuita Juan de Salas desde su cátedra de la Universidad de Barcelona, criticando furibundamente las doctrinas del Renacimiento clásico tendentes a divinizar el poder del monarca y a sustituir la omnipotencia de Dios por la del Estado. Éste, olvidando su esencia y su fin, preterirá el contenido real de la libertad y se convertirá en instrumento ideal para la implantación de los proyectos apriorísticos de las más variadas ideologías.

El sistema intelectual característico de la mentalidad catalana, que diría Canals, es el que pudo fraguar unas libertades concretas y una tradición jurídica, esencialmente patriarcal. Curiosamente uno de los actores del actual proceso de disolución catalán desde el bando separatista y presumible socio de la lista corruptocrática pone mucho énfasis en esa denuncia del patriarcado. Estas libertades aludidas no quedaban en una noción abstracta, sino que formaban una idea objetiva de justicia que cristaliza en múltiples detalles de las libertades concretas que hicieron de Cataluña un baluarte realista de esa verdadera libertad que, como afirma Elías de Tejada “sólo se encuentra en los pueblos que han logrado las más exactas fórmulas de perfección política”. Esa es la esencia del seny catalán, de esa mentalidad secular catalana que hoy ha sido borrado por ese hipersentimentalismo ramplón. La preocupación por lo concreto, por lo práctico, frente al idealismo voluntarista, frente a las construcciones de proyectos ideológicos, es la constante en la obra de los juristas catalanes clásicos, en los que no se encuentran sistemas construidos especulativamente. La función jurisprudencial se entiende desde el mismo nacer de Cataluña al modo expresado por Torras i Bages como “cosa esencialmente práctica, ejercicio de la virtud intelectual de la prudencia, que consiste en el hábito de adecuar la regla de la razón a las exigencias y necesidades de la vida”.

El seny ha muerto. El nacionalismo lo ha asesinado, con alevosía. Salga lo que salga de las elecciones autonómicas del domingo no tendrá nada que ver con lo poco que queda del seny y de Cataluña.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Coloquios de Fuego y Raya: Cataluña, la historia

Tras el éxito el pasado curso de los cuatro primeros Coloquios de Fuego y Raya, el Consejo de Estudios Hispánicos Felipe II invita al quinto (primero de este curso, D.m.), que tendrá lugar el día 17 de septiembre de 2015,jueves, a las 19:30 horas (siete y media de la tarde), en sus locales deMadrid, calle de José Abascal (antes del General Sanjurjo) 38, bajo izquierda (Metro Alonso Cano o Gregorio Marañón, L-7; Iglesia, L-1). El escritor, sociólogo y profesor universitario Javier Barraycoa regresa a los «Coloquios de Fuego y Raya» para dialogar con Juan Manuel Rozas yMiguel Ayuso, a propósito del cómic recién aparecido (en castellano y en catalán) Cataluña, la historia (Scire, 2015), de cuyo guión es autor junto con Manuel Acosta; cuya presentación en Barcelona también ha constituído un éxito arrollador.

Fuego y Raya, revista semestral hispanoamericana de historia y política, es una publicación del Consejo de Estudios Hispánicos Felipe II, que evoca ya desde su título la gesta de Hernán Cortés y Francisco Pizarro. Con los «Coloquios deFuego y Raya» se pretende ofrecer nuevos elementos de reflexión sobre la tradición hispánica y su papel en el mundo actual.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Fuego Y Raya, y Verbo, los arietes de la Tradición católica e hispánica

A fines de julio se distribuyó el número 9 (correspondiente a abril de 2015) de FUEGO Y RAYA, revista semestral hispanoamericana de historia y política.

La sección Artículos, que abre la revista, contiene dos. El primero es de Manuel Vargas de la Torre, de la Universidad Autónoma de Guadalajara (Jalisco), y se dedica a la Virgen de Guadalupe y la Hispanidad. Ofrece una visión histórica, poética y teológica del descubrimiento de América y de la conquista de la Nueva España, visión compenetrada en el Codicilo de la Reina Isabel y confirmada por la Virgen de Guadalupe. El segundo artículo es de Juan Ramón de Andrés Martín, de la Universidad Panamericana de México. Hace un estudio documentado de los esfuerzos diplomáticos de la Corona española para contarrestar la injerencia anexionista de los Estados Unidos en apoyo a la insurgencia liberal neohispana en los años 1817 y 1818.

El dossier central sigue y concluye la línea de investigación de los tres números anteriores de Fuego y Raya, sobre la democracia cristiana. En este número centrada en Colombia, en Portugal y en el americanismo, error originario de los EE.UU. pero no limitado a sus fronteras. Escriben Juan David Gómez Rubio (Universidad Sergio Arboleda, Bogotá), Luis Andrade dos Santos (Coimbra Portugal) y John Rao (Universidad San Juan, Nueva York). Haciendo balance, escribe la Dirección en la Introducción a este dossier, último temático de la serie:

"La democracia cristiana, en todos lados en donde existió y existe, ha sido y es la encarnación de una política anticristiana que, lejos de realizar el Reino de Cristo en lo socio-político, profundiza el reino de la democracia, esto es: el estatismo y los derechos humanos cada vez menos humanos y más torcidos".

El Documento es en esta ocasión del carlista norteamericano Frederick D. Wilhelmsen (1923-1996), metafísico tomista de larga e intensa trayectoria, estrechamente vinculado a la Asociación Felipe II que fundara Francisco Elías de Tejada y que hoy continúa el Consejo de Estudios Hispánicos Felipe II, editor de Fuego y Raya. Del Profesor Wilhelmsen se reproduce "El error democristiano", capítulo de su obra El problema de Occidente y los cristianos (Delegación Nacional del Requeté, Sevilla 1964) Se cita también como otro importante título de su producción de filosofía política en español su libro Así pensamos (publicado primero bajo el pseudónimo "Un requeté", en 1977, por la Delegación Nacional del Requeté; y más recientemente en 2011 por Ediciones Scire en la Colección De Regno)

Cierran este número seis reseñas bibliográficas de considerable interés.


Pueden consultarse la portada, sumario y otros datos del número 9 de Fuego y Raya en el cuaderno de bitácora del Consejo de Estudios Hispánicos Felipe II.

50 años al servicio de la formación cívica y de la acción cultural según el derecho natural y cristiano.

«… no se edificará la ciudad de un modo distinto a como Dios la ha edificado; … no, la civilización no está por inventar, ni la nueva ciudad por construir en las nubes. Ha existido, existe: es la civilización cristiana, es la ciudad católica. No se trata más que de instaurarla y restaurarla, sin cesar, sobre sus fundamentos naturales y divinos, contra los ataques siempre nuevos de la utopía malsana de la revolución y de la impiedad: “omnia instaurare in Christo"».

San Pío X, Carta sobre Le Sillon “Notre charge apostolique” (I, 11)

Sumario del número 535-536 de Verbo:

PRESENTACIÓN
ESTUDIOS Y NOTAS
  • Los ejércitos y su función, por Antonio de Mendoza.
  • Tiranía y ruptura de la tradición, por Juan Manuel de Prada.
CUADERNO: MONARQUÍA Y DEMOCRACIA
  • Las formas de gobierno y sus transformaciones, por Miguel Ayuso.
  • La monarquía en la "doctrina social de la Iglesia", por Bernard Dumont.
  • La monarquía parlamentaria. Orígenes y causas de la desnaturalización de la monarquía, por Juan Fernando Segovia.
  • La monarquía contra la oligarquía, por John Rao.
  • La monarquía hispánica como forma política, por José Antonio Ullate.
  • La monarquía en la teología de la historia, por Javier Barraycoa.
  • La monarquía y el poder político, por Danilo Castellano.
IN MEMORIAM
  • Armando Marchante Gil
CRÓNICAS
  • Monarquía y democracia.
  • Actividades novohispanas.
  • Coloquios de Antígona.
  • Luis de Trelles, venerable.
  • Alejandro Ordóñez, académico honorario de Jurisprudencia.
  • El derecho natural como fundamento.
  • Dinero, demogresca y otros podemonios.
  • Escuela de verano Pro Civitate Dei.
  • Roman Forum 2015.
INFORMACIÓN BIBLIOGRÁFICA
Verbo. Serie LV, núm. 535-536, mayo-junio-julio 2015
ISSN 0210-4784. D.L. M-12.688-1960
Suscripciones y pedidos: Fundación Speiro. C/. José Abascal (ant. General Sanjurjo), 38. 28003 Madrid, España. Teléfono +34 914473231.Correo electrónico

martes, 1 de septiembre de 2015

Cataluña. La Historia. Primer cómic no nacionalista sobre la historia de cataluña

 Presentación del primer cómic no nacionalista sobre la historia de Cataluña

ORGANIZA SOMATEMPS
presentación del Cómic "Cataluña, la Historia" (versiones catalana y castellana).

Martes, 8 de septiembre,
a las 19,30 h. 

en el Hotel Atenea (detrás del Corte Inglés Diagonal)
Carrer de Joan Güell, 207-211,  Barcelona

Presentación  a cargo de los guionistas: Manuel Acosta, Javier Barraycoa (guionistas) y Juan Alonso (Ilustrador)