Editoriales

miércoles, 20 de octubre de 2010

Ética y negocios: El nacimiento de las plutocracias.

" (...) De ahí que San Pío X, el Gran Pontífice, repitiese a cada instante que los pueblos son lo que de ellos hacen los gobiernos, máximos educadores prácticos. Lo cual pone en evidencia el crucial problema de la escogencia de cierto tipo de Ética por parte de una colectividad, para que a través suyo disponga de un criterio de referencia para evaluar su producción legislativa.

Desde la promulgación del Edicto de Milán por el Gran Emperador Constantino en el curso del año 313 d.C hasta la agonía del Imperio Hispánico durante el siglo XIX, todo Occidente adhirió a una Declaración de Deberes del Hombre que el catolicismo acababa de formular con la confirmación de la Ética de los X Mandamientos , reinterpretada a la luz de los Evangelios; era la aceptación de una verdad que en vez de surgir del consenso lo provocaba con la consigna del "Amaos los unos a los otros como yo os he amado".

De ahí que para su cumplimiento el hombre debiera disponer de cierto tipo de libertad, que así concebida revelaba ser tan sólo un "medio" orientado a permitir al hombre el ejercicio de derechos condicionados por el bien común, dentro del marco del "Yo soy el camino, la verdad y la vida" (...)

En cambio, las nacientes Repúblicas Democrático-Capitalistas se adhirieron a una misma y fundamental corriente que brotando de la herejía protestante se vería nitidamente cristalizada por primera vez en la Revolución Inglesa de 1688, sus principios serán los mismos que inspiren los de la Norteamericana de 1776 y los de la Francesa de 1789, al menos en su versión Girondina (...)

Estas "Luces", que no pasaron de ser los resplandores de las tinieblas de la filosofía materialista de Locke, Montesquieu y Kant, luego magistralmente sintetizada por Hans Kelsen, parten del principio de que la verdad resulta inaccesible al conocimiento humano; de donde deducen que éste tan sólo puede alcanzar a formular "Opiniones". En consecuencia cada cual podrá adoptar la suya propia en tanto que guía para sus acciones y propósitos, a condición de contar con un marco abstracto de Derechos Humanos que le permitan tratar de lograr su alcance , en "libre competencia", con sus semejantes, el dogma de los dogmas de la nueva mentalidad.

Sin embargo este proceso podría naufragar en el caos de la anarquía; no lo hará porque la naturaleza material dispone , según ellos, de una especie de instinto selectivo que le permite ir indefinidamente progresando a través de la supervivencia del "más apto" de acuerdo con el lenguaje que desde Charles Darwin emplean los evolucionistas para designar al "más fuerte" cuya brújula vital sólo puede ser la de la "Utilidad" de sus actos (...) "

Luis Corsi Otárola "Los Realistas Criollos" ed Nueva Hispanidad

1 comentario:

  1. El Estado moderno es un síntesis de tiranía y de anarquía. Tiranía porqué desconoce el derecho natural y anarquía porque disuelve el "ethos" social, destruyendo todas las Autoridades naturales (padre de familia, maestro, sacerdote) y a todas las sociedades intermedias infrasoberanas ( Familia, municipio, comarca, Universidad etc). El sufragio universal que representa a la masa (que no al pueblo o comunidad) es el reino del fraude y de la demagogia.El resultado no puede ser otro que el gobierno de una camarilla oculta que mediante la adulación y el engaño a la masa, controle los todos los resortes del poder. Es la Plutocracia. Este sistema inorgánico secuestra la verdadera representatividad, al servicio de la finanza apátrida.
    Este proceso, sólo ha sido posible al destruir todo el fundamento cultural y ético-moral de Occidente, mediante la gran fractura del protestantismo que en su dinámica secularizadora ha derivado a través de la "modernidad" y el liberalismo, en la devastación nihilista actual

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