Editoriales

sábado, 26 de febrero de 2011

El Islam, la democracia "a la turca" y el Nuevo Orden Mundial

Parece que los EEUU se han embarcado este año en la tarea de extender la democracia “a la turca” en los estados mahometanos del norte de África y algún otro de Oriente Medio. Bueno, en realidad esa es la tapadera o excusa para la opinión pública mundial (es decir, la consigna para los medios de comunicación) Después del fracaso de los disturbios sucedidos en Irán en 2009, tras las elecciones en dicho país, parece que ahora lo intentan por otro flanco. Cuando se escriben estas líneas han caído los gobiernos de Túnez y Egipto; el presidente de los EEUU no se recata en incitar públicamente a los iraníes a la repetición de la revuelta, ahora con aquellos éxitos recién logrados. Ya se va viendo hacia donde apunta esta ola de revoluciones en los países musulmanes. Pero tampoco hay que esperar que el único objetivo de esta serie de revueltas sea Irán. La actual situación en Libia, con el régimen de Gadafi acorralado y al borde de la guerra civil así lo deja entrever.

La estrategia yanqui sigue el modelo de la revolución turca pero no es fácil extender la democracia occidental y laica a unas poblaciones mahometanas para las que política y religión son inseparables. El “entusiasmo” de los musulmanes por la democracia se puede apreciar en el caso de Túnez. Una vez derribado Ben Alí, los tunecinos, que acaban de “luchar por su libertad” y vencer (¡?), en lugar de quedarse en su país para disfrutar della ¡emigran en masa a Italia! Y eso sabiendo que en el momento actual de crisis, no sobra precisamente el trabajo allí. Quizá también presientan que el nuevo régimen va a ser peor aún que el anterior. Lo cual nos lleva a recordar que los gobiernos títere de Irak y Afganistán han batido todos los records de corrupción, algo que parecía imposible en el mundo mahometano. O quizás el papel de los países musulmanes en el Nuevo Orden Mundial (NOM) liberal sea inundar con sus emigrantes Europa y el Gobierno Provisional Tunecino se esté apresurando para “hacer los deberes”. Casi con seguridad serán las tres cosas a la vez.

La historia reciente nos muestra que estas torpezas de los yanquis redundan siempre en beneficio de los islamistas (que es lo mismo que en beneficio del Islam, por mucho que se empeñen los progres en separar los conceptos) De este mismo modo llegaron los “ayatolas” al poder en Irán en 1979, con el apoyo de EEUU y contra el hasta entonces “amigo del pueblo americano”, el Sha de Persia. También se aliaron con los “temibles” talibanes en Afganistán, cuando los invasores eran los soviéticos. Y, más recientemente, en 2008, los yanquis han organizado el estado independiente, tan artificial como islámico, de Kosovo ¡para los terroristas de la UCK! De este modo no solo favorecen a los terroristas, sino también a Turquía y Albania (justo los estados mahometanos de la zona) en los Balcanes. Así ahora, en Egipto quienes resultan más beneficiados son los Hermanos Musulmanes, los asesinos del presidente Sadat en 1981 y los más crueles perseguidores de cristianos coptos en el país del Nilo.

En España ya estamos sufriendo un régimen aparentemente democrático y que, en realidad es la dictadura tecnocrática de una casta de parásitos (PPSOE) sin escrúpulos y cuyo principal rasgo común es su odio anti católico y su estupidez liberal y post moderna. El nuevo “orden” que va surgiendo en los países mahometanos es, según el modelo turco ya citado, el de un ejército fuerte y controlado por EEUU (no es casualidad que en Egipto sean los militares los que, finalmente, han derrocado a Mubarak) y una población cada vez más dominada por los islamistas, que es la versión laica para la Nueva Era mahometana. Este predominio social de los islamistas se verá reflejado en las nuevas partitocracias emergentes (y que no serán muy diferentes de las que actualmente tienen el poder en Irak y Afganistán) con lo que los partidos islámicos se harán fácilmente con los nuevos estados. Justamente es el caso de Turquía.

Veamos un ejemplo concreto que ilustre estas afirmaciones. El de la libertad religiosa. Demagogia aparte, en realidad significa retirar crucifijos e imponer el pañuelo femenino mahometano o incluso el Burka (caso de Lérida); cerrar iglesias y abrir mezquitas; criminalizar a los católicos (calificados como racistas si pretenden defenderse) y apoyar y financiar a ultranza a los inmigrantes mahometanos, aunque se hinchen a delinquir; ocultar la información crucial del 11M y hasta hacer desaparecer pruebas y luego, eso sí, rasgarse las vestiduras en el primer aniversario de la matanza… mientras se invita a Mohamed VI al mismo, etc, etc.

Y eso en un país que ¡todavía es mayoritariamente católico! Claro que, teniendo en cuenta la rapidez y profundidad de la descristianización actual de España, esa mayoría, además de ser muy frágil por la herejía modernista que la infecta, va a durar muy poco. Y con ello cuentan los tiranos que nos engañan y nos oprimen y el NOM a quien sirven.

Boina Roja Montaraz

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