Editoriales

miércoles, 2 de noviembre de 2011

El sistema (económico) no tiene fallos, el fallo es el sistema (económico)

Tened presente, señores, que el orden económico actual no es obra de los principios católicos, no corresponde al ideal de la Economía cristiana, sino más bien a la Economía individualista liberal triunfante en la Revolución francesa, a la inaugurada en parte por la Escuela fisiocrática y desarrollada por la inglesa de Smith y de Ricardo y la francesa de Bastiat.

Nosotros creemos que deben coexistir las dos formas de la propiedad: la individual y la corporativa, y creemos que una red de Sindicatos agrícolas y obreros, formando Federaciones y extendiéndose por los valles y montañas, puede, no sólo emancipar los municipios, sino mejorar la condición de los trabajadores.

Juan Vázquez de Mella

LA CRISIS ¿Sólo económica? La Europa que ha perdido el rumbo (III)

3 comentarios:

  1. Muy sensato, si senyor.

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  2. También dijo Vázquez de Mella:

    "la obra política de la Revolución francesa consistió principalmente en destruir toda aquella serie de organismos intermedios- patrimonios familiares, gremios, universidades autónomas, municipios con bienes propios, administraciones regionales, el mismo patrimonio de la Iglesia-que como corporaciones protectoras se extendían entre el inividuo y el Estado (...)

    si hay un poder que asume toda la soberanía...¿que cosa es esto, variando los nombres, más que un bárbaro absolutismo"

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  3. "La antropofagia aparece a las mentes superficiales como un carácter peculiar de algunas hordas tan lejanas como salvajes, y que decrece cada día más. ¡Qué ceguera! La antropofagia no decrece ni desaparece sino que se trasforma. Ya no comemos carne humana, comemos trabajo humano"

    (Charles Maurras. Mes Idées Politiques)

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