Editoriales

miércoles, 11 de mayo de 2011

La tecnocracia y el hombre masa, camino al totalitarismo moderno

(…) Vallet define la tecnocracia como: “Una operatividad racionalizadora y cuantificadora del Estado respecto a la sociedad, que se extiende por todos los ámbitos y que tiende a conducirle al totalitarismo”

La tecnocracia encierra para Vallet la dominación del hombre y su entorno: supone la racionalización del espíritu, así como la cosificación de la vida que queda orientada hacia el artificio del bienestar material. El dominio de las cosas y el dominio del espíritu son las dos grandes áreas de actuación tecnocrática. (…)

Vallet comprende que la evolución del modelo liberal ha degenerado en una suerte de modelo de dirección de masas, principalmente a causa del auge del adjetivo “social” en el Estado. En este sentido considera que la evolución de las socialdemocracias tiende a un desenlace totalitario, literalmente dice: “Cuando exigimos del Estado que nos entregue nuestra ración de bienestar, confundiéndola con la libertad, le ayudamos a que nos imponga el totalitarismo”.

Considera Vallet que cuando se confunde la libertad con la situación del “ganado bien alimentado y cuidado”, soportaremos cuantas restricciones y límites nos imponga ese deseo de abundancia, como ganado manso y obediente que es la masa, estaremos a la espera del pasto al que nos guíen.

El nuevo “hombre masa” es caracterizado por Vallet por cuatro notas fundamentales: a) desarraigo; b) segmentación; c) pérdida del sentido de la realidad; y d) condicionalidad de su actividad a los designios de los imperantes.

El “desarraigo”, escribe Vallet, “religioso, que aísla al hombre de su origen y su fin trascendente; intelectual, producida por la pérdida del sentido de lo real, y existencial, en su relación con las cosas, con el propio medio geográfico, con los semejantes, a contar desde la familia y el medio social en que se convive, y de las raíces que le unen con las generaciones anteriores, de las que ha recibido tradiciones y costumbres”

La “segmentación” que es el resultado de la homogeneización del todo social, de una sociedad organizada mecánicamente desde el poder. El hombre queda sólo ante el poder, desprovisto de comunidades desde la que proyectar su dimensión social y la realización de sus fines.

La perdida del “sentido de lo real”, pues, como escribe Vallet, “es una sociedad masificada y mucho más si es tecnocráticamente educada y teledirigida, lo que está en el aire, en los medios masivos de comunicación, es lo que nos sirve de pauta”. Considera Vallet imprescindible “recuperar el sentido de la realidad, el sentido del orden natural, de la jerarquía de valores, los principios del derecho natural, conjunto de verdades que una razón sana puede descubrir mediante la meditación sabia y prudente del orden de los seres y las cosas”

Y la “condicionalidad” de toda actividad individual o colectiva a la necesaria supervisión, dirección y autorización del Estado. Como escribe Juan Vallet: “Pedimos todo al Estado; a él acudimos siempre que nos falta algo para obtenerlo de su omnipotencia. Olvidamos que el Estado nada puede devolver a la sociedad si previamente no se lo ha detraído de ella. Pero ese olvido, o mejor, aquella fe en el Estado, nos ata nuestra iniciativa y responsabilidad” (…)

En definitiva, para Vallet, si el nuevo modelo de Estado es el totalitarismo y el nuevo modelo de hombre es el hombre masa, no se trata de una síntesis ideológica del espíritu político sino, también una nueva ideología. La tecnocracia es, según Vallet, aquella ideología que trata de conducir o dirigir la vida pública según el criterio de “economicidad” por medio de la planificación elitista de unos pocos cerebros comandados por un líder, que goza de amplios poderes políticos y respaldados por los mass media (…)

Adolfo J.Sanchez-Hidalgo. El triángulo tecnocracia-masificación-totalitarismo en el pensamiento político de Vallet de Goytisolo. Verbo nº 491-492

1 comentario:

  1. CARACTERÍSTICAS DEL "HOMBRE MASA":

    1) Habla el lenguaje semánticamente manipulado por el Sistema.
    2) Su meta en la vida es el bienestar material personal.
    3) Se desentiende de todo lo demás, no prestando ningún interés a lo espiritual.
    4) Satisface todos sus impulsos y apetitos... para no ser un reprimido.
    5) Considera irreversibles los hechos consumados, es un conformista ilimitado; nunca se opondrá ni se enfrentará a tales hechos.
    6) Como ser humano manipulado por el Sistema, el "Hombre Masa" ve en el pasado un origen siniestro, en el presente una oportunidad con la que hay que "solidarizarse", y en el futuro un reto siempre prometedor.
    7) El "Hombre Masa" ve a la religión, y concretamente al Cristianismo, como simple filantropía; es decir, como mera ayuda material al prójimo y no como lo que es: una doctrina amplia y profunda predicada por Dios a través de la cual busca transformar y perfeccionar todo el Ser del hombre.
    8) Mentalmente se alimenta de la televisión, incorporando infomación manipulada por el Sistema.
    9) Desprecio por la Verdad; no la ama, no la busca, no le interesa.
    10) El "Hombre Masa" cree en el sistema democrático como la verdadera religión y, como consecuencia, profesa un nuevo credo: el credo democrático. Por consiguiente se aleja del Bien, la Verdad, la Belleza y la Justicia... se aleja, en definitiva, de Dios.

    Miguel Ángel Gutiérrez
    (Extraído del nº4 de la revista Esclat, Invierno de 1996).

    ResponderEliminar