Mostrando entradas con la etiqueta Don Sixto Enrique de Borbón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Don Sixto Enrique de Borbón. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de marzo de 2018

Mártires de la Tradición 2018: El carlismo rinde homenaje al Rey Javier I y al General Sanjurjo

 La Comunión Tradicionalista celebró la Festividad de los Mártires de la Tradición en el Pardo (Madrid), con la presidencia de S.A.R Don Sixto Enrique de Borbón
Santa Misa por los Mártires de la Tradición en la Iglesia del Cristo del Pardo, según el rito tradicional de la Iglesia Romana
Mesa presidencial en la Comida de hermandad carlista
Los carlistas abarrotaron el salón, unos 200 tradicionalistas participaron en los actos programados el 10 de marzo
El año recién terminado de 2017 conmemoramos en distintas formas el cuadragésimo aniversario de la muerte del Rey Don Javier. La Comunión Tradicionalista ha querido que dicha memoria se perpetúe y ha mandado acuñar en un prestigiosísimo taller del antiguo Ducado de Parma, una medalla que, al estilo de los Reyes precedentes, marca la continuidad, en este caso con su hijo Don Sixto Enrique. Encarna Romero ha sido la correligionaria valenciana encargada de diseñarlas.
 La familia del General Sanjurjo asiste al acto

La profanación de los restos de José  Sanjurjo Sacanell, que descansaban en la cripta del Monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada, es una afrenta execrable a la Historia de Navarra y de España. Acto ideológicamente totalitario, mediante la “stalinista” “memoria histórica”. El carlismo ha cumplido con su deber homenajeando al glorioso General Sanjurjo en su familia. Deber moral y deber político, frente a la rendición vergonzosa de toda la pretendida "derecha" ante el escarnio de nuestra historia, "derecha" castrada históricamente y políticamente. En la memoria del General Sanjurjo reiteramos la necesidad y legitimidad del glorioso Alzamiento del 18 de Julio, como de intentonas anteriores sólo secundadas por el carlismo,  frente a la República masónica y el marxismo totalitario (Pulsar Aquí)
 "Si todo falla, Yo me levantaré con el Requeté"
 (General Sanjurjo)
Pulsar Aquí
Maurizio Di Giovine, delegado de la Comunión Tradicionalista en la Península Italiana
Toma la palabra don Miguel Ayuso Torres, Presidente del Consejo de Estudios Hispánicos Felipe II, frente cultural de la Comunión Tradicionalista
Sigue la lucha por la Religión, la Patria y el Rey frente a esta república coronada que padecemos, su partitocracia corrupta, su plutocracia oligárquica y su degeneración moral y social

domingo, 29 de octubre de 2017

La unitat d’Espanya s’ha de mantenir a qualsevol preu

Als carlins i a tots els espanyols de bona voluntat:

La unitat d’Espanya s’ha de mantenir a qualsevol preu

Declaració de S.A.R. Don Sixt Enric de Borbó

A dos dies del referèndum separatista convocat a Catalunya per un Govern autonòmic sediciós i il·legítim, encara no sabem si el Govern de facto d’Espanya complirà el seu deure i n’impedirà la celebració.
Són hores greus. La propaganda proseparatista deslligada a l’estranger no ha estat contrarestada pels mitjans de què l’Estat disposa. El Govern de Mariano Rajoy sembla continuar la política suïcida de desconeixement de l’autèntica tradició catalana i de concessions al nacionalisme, que des de fa ja moltes dècades ha estat preparant l’explosiva situació que ara s’ha desencadenat. Catalunya és part fonamental i inseparable de la Corona d’Aragó, que integra la Monarquia espanyola. És una regió espanyolíssima. Qualsevol argumentació contrària ignora la realitat i contradiu la història.
Dol veure com la regió que des del segle XVIII es va destacar com la més contrarevolucionària i antijacobina d’Espanya es troba avui en gran mesura controlada pels revolucionaris més extremistes i pels jacobins més radicals. Perquè tan jacobí o més que el centralisme liberal o autoritari és el nacionalisme català, i per això mateix, anticatalà.
El meu oncle avi Carles VII va restituir l’any 1872 la plenitud dels furs de la Corona d’Aragó, i entre ells els del Principat de Catalunya. La conspiració liberal, recolzada per les lògies i per les potències estrangeres, va impedir la victòria del Rei legítim d’Espanya, que hauria evitat els desastres posteriors.
Avui cal afanyar-se a defensar la unitat de les Espanyes, per sobre de qualsevol altra reivindicació, com sempre van fer els carlins quan era en perill la Pàtria. Demano als carlins i a tots els espanyols de bona voluntat que, si és necessari, col·laborin amb les forces de seguretat i les Forces Armades per aturar l’intent separatista i conservar la unitat i la independència de la Pàtria, sigui quina sigui l’actitud que finalment prengui l’actual Govern. Tinguem present el deure que molts de nosaltres vam jurar —jo també, com a cavaller legionari— davant la bandera roja i gualda.
En l’exili, a vint-i-nou de setembre de 2017.

A los carlistas y a todos los españoles de buena voluntad:

La unidad de España debe mantenerse a toda costa

Declaración de S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón

A dos días del referéndum separatista convocado en Cataluña por un Gobierno autonómico sedicioso e ilegítimo, aún no sabemos si el Gobierno de facto de España va a cumplir su deber e impedir su celebración.
Son horas graves. La propaganda proseparatista desatada en el extranjero no ha sido contrarrestada por los medios de los que el Estado dispone. El Gobierno de Mariano Rajoy parece continuar la política suicida de desconocimiento de la auténtica tradición catalana y de concesiones al nacionalismo, que desde hace ya muchas décadas viene preparando la explosiva situación que ahora se ha desencadenado. Cataluña es parte fundamental e inseparable de la Corona de Aragón, que integra la Monarquía española. Es una región españolísima. Cualquier argumentación en contrario ignora la realidad y contradice la historia.
Duele ver cómo la región que desde el siglo XVIII se destacó como la más contrarrevolucionaria y antijacobina de España está hoy en gran medida controlada por los revolucionarios más extremistas y por los jacobinos más radicales. Pues tan jacobino o más que el centralismo liberal o autoritario es el nacionalismo catalán, por eso mismo anticatalán.
Mi tío abuelo Carlos VII restituyó en 1872 la plenitud de los fueros de la Corona de Aragón, y entre ellos los del Principado de Cataluña. La conspiración liberal, apoyada por las logias y por las potencias extranjeras, impidió la victoria del Rey legítimo de España, que habría evitado los desastres posteriores.
Hoy es necesario aprestarse a defender la unidad de las Españas, por encima de cualquier otra reivindicación, como siempre hicieron los carlistas cuando estaba en peligro la Patria. Pido a los carlistas y a todos los españoles de buena voluntad que, de ser necesario, colaboren con las fuerzas de seguridad y las Fuerzas Armadas para detener la intentona separatista y conservar la unidad e independencia de la Patria, cualquiera que sea la actitud finalmente tomada por el actual Gobierno. Tengamos presente el deber que muchos de nosotros juramos —yo también, como caballero legionario— ante la bandera roja y gualda.
En el exilio, a veintinueve de septiembre de 2017.

sábado, 6 de mayo de 2017

El Reino de Valencia por el Rey Javier y por Don Sixto Enrique

 El Príncipe Sixto Enrique de Borbón a su llegada al Real Monasterio de Santa María del Puig en el Reino de Valencia
 Santa Misa de Requiem por S.M.C Don Javier de Borbón
Misa según el Rito Tradicional Romano de la Iglesia Católica
 Homenaje al Rey Javier I de las Españas, con la proyección de un documental realizado para el acto (PULSAR AQUÍ)
Don Manuel de Santa Cruz y Don José Miguel Gambra franqueando a Don Sixto en el homenaje a su augusto padre el Rey Don Javier
Toma la palabra don Miguel Ayuso Torres, Presidente del Consejo de Estudios Hispánicos Felipe II, frente cultural de la Comunión Tradicionalista
 La Juventud carlista  
 Aperitivo y vino español 
Entrega a S.A.R. D. Sixto Enrique de Borbón de la reproducción de la Crónica del viaje de D. Javier I al Reino de Valencia en Noviembre de 1951
 Miembros de "Mestres Campaners" entregan a S.A.R. D. Sixto Enrique de Borbón, una prenda de su uniformidad en recuerdo de su visita a Valencia.
 S.A.R Don Sixto Enrique de Borbón
¡¡¡LEALTAD Y CONTINUIDAD!!!
Comida de hermandad
 Sobremesa amenizada con los cantos de la Legitimidad
Vista parcial del comedor
Don Sixto Enrique se dirige a los carlistas

lunes, 13 de febrero de 2017

Don Sixto Enrique de Borbón y la dignidad de la realeza

DON SIXTO ENRIQUE DE BORBÓN Y LA DIGNIDAD DE LA REALEZA

Mi respuesta a la carta del Príncipe de Bauffremont

Estoy completamente de acuerdo con la hermosa carta que el Príncipe de Bauffremont me ha dirigido, hecha excepción de una alusión al título de infantazgo de «Duque de Anjou», grotescamente atribuido a un tal Luis Alfonso de Borbón y Martínez-Bordiú, descendiente lejano, aunque al parecer simpático, de la cómplice de Luis Felipe de Orleáns en la usurpación, la reina Isabel de España, y que es, por otra parte, primo de Henri de Bauffremont. Ahora bien, es universalmente sabido que todo título de infantazgo sólo puede ser atribuido por un rey reinante que tenga legitimidad de origen y legitimidad de ejercicio, y que ha de ser confirmado en cada generación, como siempre mantuvo Enrique V, Conde de Chambord.

El Príncipe de Bauffremont recuerda con acierto que nos reunimos cada 21 de enero con el exclusivo fin de recordar el sacrificio del rey Luis XVI; y yo mantengo que esta conmemoración no debe servir ni ser utilizada, en manera alguna, para beneficiar una promoción publicitaria pseudodinástica bajo pretexto de favorecer la situación estratégica o política de cualquier miembro de la dinastía de los Capetos o de cualquiera de nosotros.

No es menos evidente que la presidencia de esta conmemoración no puede recaer, fuera de toda argumentación sucesoria o dinástica y por orden generacional, sino en los de mi Casa en cuanto que es la más próxima por la sangre a ese rey mártir, tal como se ha hecho durante más de cincuenta años, primero bajo la autoridad de mi padre y luego de la mía.

Sixto Enrique
Príncipe de Borbón Parma

En la acertada respuesta de S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón al Príncipe de Bauffremont se encuentran interesantes claves sobre el papel y la dignidad de la realeza en un mundo y un tiempo en que el paradigma igualitarista ha nublado los entendimientos sobre la misma. Estas dificultades podrían explicar, aunque no justificar, el papel confusionista al que se han prestado gentes de sangre real (aclaremos en este punto que Luis Alfonso Dampierre no lo es) con la intención de buscar un acomodo. Piénsese en el papel de comparsa de la República de Portugal de Don Duarte de Braganza o en el intento de legitimarse plebiscitariamente de Simeón de Bulgaria. El Abanderado de la Tradición (título que como el propio Don Sixto Enrique se encargó de recordar en septiembre de 2008, al cierre de los actos de los 175 años del Carlismo, «tiene un carácter ejecutivo»), emparentado con ambos, no carece de espíritu magnánimo y por eso compadece sus acciones. Sin embargo es el ejemplo del Duque de Aranjuez el que más fielmente se ajusta a la dignidad del papel de la realeza. Ejemplos sobran de su implicación en las problemáticas sociales y políticas más acuciantes e inmediatas del ámbito español (de la vieja y de la nueva España) e internacional, sea con la pluma o con la espada, pero sin olvidar los graves deberes que le impone su nacimiento. (Pulsar Aquí)

En primer lugar el de ostentar la jefatura de la rama mayor de los Borbones. Lo que sin desmerecer ni desatender sus obligaciones para con Parma exige unas responsabilidades que trascienden con mucho el Ducado.

En segundo lugar mantener los fundamentos doctrinales de la realeza, que son los que justifican la misma y la diferencian de la impostura de las repúblicas coronadas, «decoraciones heráldicas de la Revolución que usurpan su nombre» (en frase de Vázquez de Mella) Pulsar Aquí. Desmayos que no sólo afectan a las casas que nominalmente ocupan jefaturas de Estado, sino que se extiende, con mayor escándalo, a los que estarían llamados por su sangre a ocupar un puesto en la historia de la Monarquía.

En tercer lugar, consciente de dichas responsabilidades y siguiendo la senda marcada por los reyes carlistas, Don Sixto Enrique no descuida sus responsabilidades para con Francia. Oportuno a este respecto es recordar el Testamento de Carlos VII:
Aunque España ha sido el culto de mi vida, no quise ni pude olvidar que mi nacimiento me imponía deberes hacia Francia, cuna de mi familia. Por eso allí mantuve intactos los derechos que como Jefe y Primogénito de mi Casa me corresponden. Encargo a mis sucesores que no los abandonen, como protesta del derecho y en interés de aquella extraviada cuanto noble nación, al mismo tiempo que de la idea latina, que espero llamada a retoñar en siglos posteriores.

Quiero también dejar aquí consignada mi gratitud a la corta, pero escogida, falange de legitimistas franceses, que desde la muerte de Enrique V, vi agrupados en torno de mi Padre, y luego de mi mismo, fieles a su bandera y al derecho sálico.

A la par que a ellos, doy gracias, desde el fondo de mi alma, a los muchos hijos de la caballeresca Francia, que, con su conducta hacia mí y los míos, protestaron siempre de las injusticias de que era víctima, entre ellos, el nieto de Enrique IV y Luis XIV, constándome que los actos hostiles de los Gobiernos revolucionarios franceses, son inspirados con frecuencia por los mayores enemigos de nuestra raza.

Recuerden, sin embargo, los que me sucedan, que nuestro primogénito pertenece a España, la cual, para merecerlo, ha prodigado ríos de sangre y tesoros de amor.
Todos estos graves deberes han sido cumplidos, con admirable dignidad, por Don Sixto Enrique, en la línea marcada por los Reyes carlistas.

S.A.R Don Sixto Enrique de Borbón y el proyecto geopolítico del carlismo

sábado, 21 de enero de 2017

Presencia carlista en el aniversario del Rey mártir Luis XVI

París, Plaza de Luis XV (llamada de la Concordia), sábado 21 de enero de 2017. Homenaje a Luis XVI en el lugar donde fue martirizado por la Revolución anticristiana. Con presencia de S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón, Abanderado de la Tradición, acompañado por miembros de la Comunión Tradicionalista.
Don Sixto Enrique presidió la tradicional conmemoración del martirio del Rey Luis XVI
 Escolta carlista para S.A.R Don Sixto Enrique
Iglesia de San Eugenio y Santa Cecilia
Contando con la aprobación de su primo el Rey Don Jaime, en 1914 el entonces Príncipe Javier de Borbón Parma y Braganza (hijo del Duque Roberto, último reinante en Parma e Infante de España), fundaba el Memorial de France à Saint-Denys (Memorial de Francia en San Dionisio, Saint-Denis) para garantizar el ofrecimiento de Misas perpetuas por el alma de los reyes Luis XVI y María Antonieta en la Basílica de San Dionisio, necrópolis de los Reyes de Francia, según lo dispuesto en 1815 por el rey Luis XVIII. Durante muchos años el propio Don Javier presidió habitualmente la Misa solemne ofrecida el día 21 de enero, como tras él siguió presidiéndolas su hijo Don Sixto Enrique de Borbón.
Acompañado por los leales carlistas españoles, el Abanderado de la Tradición se desplazó a la iglesia de San Eugenio y Santa Cecilia, llena a rebosar de fieles, donde se celebró una solemne Misa de réquiem según el rito romano tradicional. Cantada por la magnífica Schola Sainte Cécile, que interpretó la Misa de Réquiem a cinco voces llamada «de los reyes de Francia», del maestro de la real capilla Eustache du Caurroy (1549-1609), cantada en Saint Denis en todos los funerales reales desde 1610 hasta la Revolución. Don Sixto Enrique ocupó el lugar de honor junto al catafalco; la escolta carlista (encabezada por el Jefe Delegado de la Comunión Tradicionalista, profesor José Miguel Gambra) fue situada en lugar destacado cerca de Su Alteza al inicio de la nave lateral y, al terminar la ceremonia, le hizo un pasillo entre los vítores de los asistentes y se entonó el Oriamendi.
Finalmente, en un «bistrot» del Barrio Latino, tuvo lugar un almuerzo de hermandad de los carlistas con los jóvenes de la Acción Francesa Universitaria en torno al Príncipe. Tanto la víspera, el viernes 20, como la tarde del mismo sábado 21, Don Sixto Enrique se reunió con los miembros de su Secretaría Política desplazados a París.

Fragmento del discurso de S.A.R Don Sixto Enrique de Borbón

“La muerte del Rey Luis XVI provoca una derrota de todo el cristianismo occidental, y es cierto que las revoluciones liberales, la ilustración del siglo XIX es hija puta de la república francesa, ahora bien el frente popular que está volviendo ahora en España es un hijo bastardo de la misma revolución”

Canto del «Christus vincit» donde en 1793, el Rey de Francia Luis XVI fue martirizado por los revolucionarios. Homenaje al Rey organizado por «France Royaliste», con la participación de «Alliance Royale», presidido por Su Alteza Real Don Sixto Enrique de Borbón. Unas trescientas personas asistieron al acto.
Reportaje de Agence Ligne de Conduite del homenaje a Luis XVI
"La obra política de la Revolución francesa consistió principalmente en destruir toda aquella serie de organismos intermedios- patrimonios familiares, gremios, universidades autónomas, municipios con bienes propios, administraciones regionales, el mismo patrimonio de la Iglesia-que como corporaciones protectoras se extendían entre el individuo y el Estado (...) si hay un poder que asume toda la soberanía... ¿qué cosa es esto, variando los nombres, más que un bárbaro absolutismo".

Juan Vázquez de Mella
(El liberalismo) “Tuvo su cuna en el tablado sangriento de la guillotina, pasó su niñez en las logias, su adolescencia en las barricadas, su juventud en los cuarteles, y ahora acaba los años de su vejez en las disputas bizantinas de los Parlamentos”.

Juan Vázquez de Mella

Audio y fotografías de la Santa Misa solemne de réquiem por S.M.Cma. Luis XVI, presidida por S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón. París, 21 de enero de 2017. PULSAR AQUÍ