martes, 12 de agosto de 2014

Por Don Sixto Enrique de Borbón en las huellas de Antonio Molle Lazo

Activismo de la A.E.T de Sevilla en el casco histórico de Jerez de la Frontera
El carlismo andaluz en fidelidad al Abanderado de la Tradición

miércoles, 6 de agosto de 2014

El carlismo en las Islas Canarias por S.A.R. Don Sixto

Villa de Agaete

No fueron las Islas Canarias nunca ajenas a la protesta legitimista ante la usurpación del Trono y sus funestas ideologías que la acarrearon. Desde el primer momento de los alzamientos carlistas Melchor Ferrer documenta como las órganos sociales vivos más auténticos de las Islas se pusieron del lado de la Fe, la Patria y la Legitimidad. El diputado carlista grancanario, detenido más de cuarenta veces por la II República, Domingo Tejera de Quesada colaboró con Melchor Ferrer en los once primeros tomos de la "Historia del Tradicionalismo Español". No pocos carlistas de primera hora estaban directamente emparentados con las noblezas guanches o guanartemes, que cristianizadas y unidas a la Corona de Castilla siguieron siendo los señores naturales de las Islas hasta que la usurpación trajo de la península gobernadores civiles que ahogaron la libertad de los Cabildos.
 Propaganda del carlismo canario en la Playa de las Canteras de Las Palmas de Gran Canaria
Los adhesivos carlistas han ido apareciendo en diversos lugares
José Roca y Ponsa

Con los años la llegada del canónigo catalán José Roca y Ponsa a la diócesis Canariensis supondrá un resurgir del carlismo, sobre todo el Gran Canaria, y un repunte del combate en la intransigencia doctrinal. Bajo su patronazgo se puso el círculo carlista de Las Palmas, que hasta hace pocos años mantenía unas imponentes instalaciones en una casa típicamente canaria del barrio de Vegueta, cerca de la Catedral y la Casa de Colón y no lejos del castillo de la Luz, fortificación defensiva de la ciudad ante las asechanzas de piratas herejes holandeses y británicos, a cuya vera actualmente se encuentra la Niña III, la reproducción de la Carabela con que el carlistón Carlos Etayo Elizondo en 1992 honró el primer viaje de Colón, expedición en la que también se enrolaron unos jóvenes carlistas canarios junto a otros de Navarra y Galicia. 
Un busto en bronce recoge el homenaje de Gran Canaria al Capitán Etayo. Busto realizado por d.José de Armas Medina
Estos pasados días los jóvenes carlistas grancanarios han tenido ocasión de realizar, junto a algunos peninsulares, diversas actividades propagandísticas en pos de la Santa Tradición en los lugares más emblemáticos de la Isla.
            Con el espíritu del Cabrera carlista en las Islas
En Teror, ante la basilica de la Patrona de la diócesis de Gran Canaria Virgen del Pino
Ex votos del carlismo grancanario a la Virgen del Pino
Retrato de SMC Carlos VII del Círculo Carlista Roca y Ponsa
Lealtad canaria a la común Tradición de Las Españas

jueves, 17 de julio de 2014

Doble Abdicación: Una reflexión sobre el final del sistema de la "república coronada"


En grandes almacenes y superficies de España, y próximamente en librerías, se ha puesto a la venta en su edición impresa (también hay disponible una electrónica) el nuevo libro del profesor Javier Barraycoa sobre la reciente "abdicación" del usurpador Juan Alfonso (alias Juan Carlos): Doble abdicación. Juan Carlos I, ¿el hacedor de laIII República? (Editorial Stella Maris S.L., Barcelona 2014)

Éste es un libro que abarca desde la reflexión histórica a la prospectiva política. El autor acomete la difícil tarea de desprenderse de las "narratividades" clásicas en torno a la monarquía española, y adentrarse en su sentido, lógico desarrollo y posible final. Para ello el lector encontrará un repaso de la vida del llamado Juan Carlos de Borbón, sin concesiones a la edulcoración o a la corrección política. Juan Carlos (desde el bautismo y hasta la década de 1950, Juan Alfonso) vino de donde vino, y su "legitimidad" procedía del franquismo, no de su supuesta pertenencia a la dinastía borbónica. El carácter de Juan Carlos, su educación y difícil relación con su padre, le llevaron a configurar una extraña personalidad entre superviviente nato y conspirador de su entorno. Su imagen campechana no se corresponde con su genio real ni con su forma de ser.

En la vida y posteriormente en el "reinado" de Juan Carlos se sucedieron hechos cruciales que hasta ahora, la mayoría de periodistas e historiadores no han querido abordar: la muerte de su hermano, su participación en el golpe de Estado del 23-F o en la defenestración de Suárez. Juan Carlos ha sido siempre una extraña mezcla de gafe y afortunado. El 23-F, que podía haber significado su tumba política, paradójicamente le otorgó una nueva "legitimidad": la de la opinión pública. Pero ésta es incierta y moldeable. Sólo un pacto de silencio y la connivencia de la izquierda (especialmente del PSOE de González) permitieron que el "reinado" de Juan Carlos fuera relativamente tranquilo. Así se pudo dedicar a sus dos grandes aficiones: el divertimento y el ganar dinero a través de testaferros que fue dejando caer por el camino.

Juan Carlos ha abdicado, pero se trata de una doble abdicación: la suya personal, y la de la propia institución. Si bien, aunque su legitimidad procediese del franquismo, Juan Carlos siempre intentó fingir una dignidad de "la Corona", sus descendientes pueden arruinar el proyecto de continuidad dinástica. Unos matrimonios morganáticos o desiguales, desaconsejados y desequilibrantes; la propia debilidad física del Jefe de Estado dimisionario; el equilibrio internacional que imponen los altos poderes globalizantes, y la ruptura definitiva del bipartidismo, ponen al régimen imperante en España en una situación muy delicada. ¿Ha sido Juan Carlos obligado a renunciar? ¿Ha puesto, sin querer, las bases para que tras el "reinado" de su hijo Felipe Juan advenga oficialmente la III República?

Dice la nota de prensa de la editorial: "En este libro encontrará respuesta a muchas de estas preguntas y quizá también le surgirán nuevas cuestiones pendientes de resolver. El caso es que tras su lectura, podrá entender mejor una parte fundamental de la reciente historia de España y podrá prever los posibles escenarios hacia los que nos encaminamos. También, con sorpresa, descubrirá que el pueblo no es tan 'soberano' como nos hacen creer y que su destino depende de poderes demasiado alejados y fuertes como para controlarlos sin una clase política fuerte y decidida".

Barraycoa, Javier, Doble abdicación. Juan Carlos I, ¿el hacedor de la III República? Stella Maris S.L., Barcelona 2014. ISBN13 9788416128143. ISBN10 8416128146. P.V.P. tapa blanda: 14,50 euros.

martes, 10 de junio de 2014

Ante la renuncia del Jefe del Estado

S.A.R Don Sixto Enrique de Borbón 

París, 4 junio 2014, San Francisco Caracciolo, confesor; en la infraoctava de la Ascensión. El Duque de Aranjuez al semanario Minute: "Ni me emociona ni me preocupa la abdicación de un usurpador".

Semanario MINUTE, nº 2670, miércoles 4 junio 2014: "Juan Carlos: ¿monarca o renegado?"

Hemos acudido inmediatamente a su primo, heredero de las tradiciones carlistas y legitimistas españolas, S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón. La respuesta fue breve y mordaz: "Ni me emociona ni me preocupa la abdicación de un usurpador que después de prestar juramento ha renegado de su palabra dada sobre el Evangelio".

Comunicado de la Secretaría Política

Este lunes 2 de junio de 2014 se ha anunciado la «abdicación» del Jefe de Estado constitucional de España, Juan Alfonso, sucesor de Francisco Franco «a título de rey» con el sobrenombre de Juan Carlos. Él mismo lo ha confirmado en mensaje leído ante las cámaras de televisión.

Tiempo habrá para el sosegado juicio histórico. Hoy toca a la Comunión Tradicionalista, salvaguarda de las leyes tradicionales de las Españas, recordar que Juan Carlos no puede abdicar porque legítimamente nunca ha reinado. Ni heredó ningún derecho de sucesión de nuestra Monarquía, ni lo transmite a su hijo Felipe. Ha ostentado una jefatura, o presidencia, de facto, gracias a una sucesión de contrafueros y golpes de estado.

Ha sido la perfecta encarnación del régimen de corrupción y disolución que ha presidido una de las etapas más negras hasta ahora de la historia de España. Ha sido el hombre de los intereses extranjeros, que le han sostenido. Ha sido un destacado enemigo de la Religión y de la Patria.

El actual depositario de la legitimidad dinástica es el Infante Don Sixto Enrique de Borbón y Borbón Busset, Duque de Aranjuez. Al margen de él no hay monarquía, sino república coronada y colonia sometida al extranjero.

Secretaría Política de S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón

sábado, 3 de mayo de 2014

jueves, 13 de marzo de 2014

Don Sixto Enrique de Borbón preside la celebración de los Mártires de la Tradición 2014


Mártires de la Tradición 2014

Jesús de Castro

Ha pasado más de un siglo desde la instauración por S.M.C. Don Carlos VII de Borbón y Austria-Este de la festividad de los mártires, comunicada por carta a su secretario el marqués de Cerralbo, en el 10 de marzo coincidiendo con el aniversario de la muerte de su abuelo S.M.C. Don Carlos V. Festividad que Don Carlos instauraba dedicada –como indicaba en su carta al marqués de Cerralbo- a “los mártires que desde principio del siglo XIX han perecido a la sombra de la bandera de Dios, Patria y Rey, en los campos de batalla y en el destierro, en los calabozos y en los hospitales”. Así cada 10 de marzo desde entonces los leales carlistas nos reunimos en torno al altar para rezar por el alma de aquellos mártires y encomendarnos a ellos con el corazón puesto en el Trono y el Altar.

Las boinas rojas y blancas subieron el pasado 8 de marzo al Cristo del Pardo para conmemorar esta festividad. Los mártires desde el Cielo los contemplan. Entre corazones valientes podría haberse inspirado Tolkien para una obra pues el humo de las pipas lo inundará todo después de la Misa y los saludos al Duque de Aranjuez que honra con su visita a los carlistas leales. No hay carlismo sin Abanderado de la Tradición –como señalaría ese mismo día el Jefe Nacional de las Juventudes Tradicionalistas de España, por si hubiera alguna mente confusa- y así los carlistas se reunían alrededor del Abanderado de la Tradición S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón, esperanza de las Españas haciéndole mostrar la entrega al Abanderado y a la Causa porque a diferencia de otros falsos movimientos que se dicen carlistas, la verdadera Comunión se congrega alrededor del Regente y no de personajes desacralizados. Y es que si algo caracteriza al carlismo es la sacralización del poder, de a quién se debe obedecer, conforme a la más católica doctrina y al corpus tomista que el tradicionalismo toma como suyo.

Tras una Santa Misa celebrada con el mayor recogimiento se respira a la salida la alegría de los carlistas que han recibido al Abanderado y con entusiasmo llegan desde todos los rincones de las Españas. No se distinguen caras a priori sino la boina roja que los hombres se calan y la blanca que tantas margaritas leales llevan incluso dentro del templo.
Más que un acto político valdría decir con Valle-Inclán que vienen en romería de todos los lugares. Pues aunque haciendo política, diría D. Manuel POLO Y PEYROLÓN que “Peregrinando venimos por el desierto de las persecuciones hace más de 74 años, y convencidos estamos todos de que la política carlista amarga constantemente la vida del que la practica, y le sume en piélago insondable de desventuras y sacrificios; pero precisamente la acción es tanto más meritoria cuanto más erizada de obstáculos y sinsabores, llegando a veces a heroica, cuando para la práctica del bien exponemos la hacienda, la honra y la vida” .

A esa peregrinación al Pardo por los mártires de la Tradición cabe unir un nuevo tipo de martirio que cada vez vemos más frecuente en las filas carlistas, un tipo de martirio al que el historiador que escribe como D. Manuel DE SANTA CRUZ se refería en su artículo Los nuevos mártires de la Tradición en la revista Siempre p´alante . Quizá ya no haya –como señala el historiador carlista- derramamiento de sangre, mas sí de tinta, saliva, sudor y lágrimas engrosando así la lista de mártires con un martirio de “este tiempo”, al que no le falta sutileza.

Pues tras esto, los carlistas bajamos al almuerzo con el Abanderado de la Tradición y múltiples correligionarios de la Causa donde se intercambiaron experiencias y opiniones sobre la restauración de la Comunión Tradicionalista en España a través de diferentes círculos y asociaciones que extiendan y hagan permanecer el sempiterno tetralema de Dios Patria Fueros y Rey a pesar de las dificultades con las que se encuentra quien hoy es conocido como carlista. Pudimos gozar de las palabras siempre emocionantes del Duque de Aranjuez venido desde Francia como el Abanderado que es. Eran numerosos los temas que Su Alteza quería tratar y poco el tiempo que tuvimos pero bien nos hizo llegar su interés por los actuales conflictos internacionales de la Rusia que renace, así como el aislamiento al que es sometida por el satélite de los Estados Unidos de América llamado Unión Europea.También hizo referencia el Abanderado a la realidad de la historia de Italia, pues tuvimos la presencia de D. Francesco Maurizio di Giovine, refiriéndose a ella como las Italias. Lamentaba la situación de España, mas ésta le hace tener esperanza en la Causa y la restauración en las Españas. Era enorme el agradecimiento y la emoción que Su Alteza Real nos transmitió a todos los carlistas que en torno a él nos congregamos aquél día, pero es más el agradecimiento que nacía de los sanos corazones tradicionalistas reunidos, viendo en el Abanderado la esperanza de las Españas para que un día vuelva a restaurarse la Monarquía representativa y tradicional frente a la enorme crisis a que el Estado kelseniano y acaparador de las libertades está llegando pues dirá un servidor que es el paroxismo del Estado revolucionario y del Derecho nuevo del que el Abanderado y la Causa la sanarán un día.
Al son de guitarra y canciones tradicionales del carlismo, que tanto alegraron a S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón, un correligionario venido de Canarias y entre el humo de pipas –donde podría haber estado un Tolkien contemplando “el retorno del Rey”- parecía caer la tarde en los boinas rojas que pronto marcharían a aquellos rincones de las Españas desde los que habían venido. Pero no cayó la tarde espiritualmente, ni caerá, pues los leales carlistas allí seguíamos congregados en torno al Abanderado antes de despedirnos y aún una vez habiéndonos despedido ni la tarde ni la noche caen en los nobles corazones carlistas que marchan a su tierra y a sus hogares para trabajar y labrar cada día por la Causa aunque ésta les otorgue, en ocasiones, el martirio de sangre, o –como antes recordaba del artículo de D. Manuel de SANTA CRUZ- en “derramamiento de tinta, saliva, sudor y lágrimas”.

 i D. Manuel POLO Y PEYROLÓN, Siempre en la brecha carlista, Valencia, Escuela Tipográfica Salesiana, 1907, pp. 11-12. Extraído de Banderas blancas, boinas rojas: una historia política del carlismo, 1876-1939, Jordi CANAL I MORELL, Marcial Pons, 2006.

  ii Artículo Los Nuevos Mártires de la Tradición, por Manuel de SANTA CRUZ, Siempre p´alante nº 713, 1 de marzo de 2014, página 3.

 iii Aunque ahora algunos movimientos de cuño democratacristiano deseen volver a la “Europa de los valores” y la “Europa de Schuman y De Gasperi” como ellos mismos reconocen abiertamente intentando que algún carlista de buena voluntad se sume al bandidaje. Ya escribió D. Manuel DE SANTA CRUZ que “no es que África comience en los Pirineos sino que Europa acaba en los Pirineos”.

lunes, 3 de marzo de 2014

Literatura y cultura contra el Mundo Moderno

"Creen que añoran el pasado, pero en realidad su añoranza tiene que ver con el futuro"
(John Henry Newman)

El Matiner Carlí recomienda vivamente esta preciosa novela que es todo un inteligente alegato contra la modernidad y sus mitos. Novela fluida, amena y divertida pero con una gran carga de profundidad contra el llamado "Mundo Moderno".

Narra la historia de la llegada de Prudencia Prim a un pequeño pueblo llamado San Ireneo  de Arnois, una pequeña "colonia de exiliados del mundo moderno" al abrigo de un monasterio benedictino tradicionalista y su tradicional liturgia romana; el enclave no deja de recordar al  distributismo donde se dislumbra la suave sombra de G.K Chesterton y H. Belloc, y su amor "a las cosas sencillas y pequeñas" Un lugar donde pervive la vieja Civilización y los perennes principios que la vitalizaron. La cultura clásica, el amor al arte, la recia espiritualidad,  junto a la sencillez y armonía social y económica...la Tradición.

Novela bañada de una fuerte espiritualidad católica, donde van apareciendo temas como el pensamiento tomista, que busca y se adhiere a la Verdad, frente al  vago sentimentalismo del pensar moderno, la condición y naturaleza humana frente a todos los idealismos ideológicos, la educación clásica frente a la moderna, el matrimonio... Giños a ideas tolkinianas etc. Todo ello de forma exquisita.

Una bella trama de amor y sentimientos, donde aflora un bello Despertar.
Natalia Sanmartin Fenollera, autora de esta sorprendente novela:"El despertar de la señorita Prim" editorial Planeta

sábado, 1 de marzo de 2014

Presencia carlista por España: Oviedo y Albacete

ACTIVIDAD EN OVIEDO
  Propaganda e información carlista en Oviedo (Principado de Asturias)
 En calles 
 En la universidad 
 En Iglesias

 PROPAGANDA CARLISTA EN LAS CALLES DE ALBACETE

PRESENTACIÓN DEL LIBRO "CATALUÑA HISPANA" EN ALBACETE
 Acto organizado por el Círculo Carlista Marqués de Villores 
 Propaganda de la presentación por las calles
 Presencia en las calles del anuncio del acto
 Repercusión en los medios locales, prensa y radio
 Victor Javier Ibañez, Secretario del Círculo Carlista, presenta el acto
 Público asistente a la conferencia, en un salón de la Universidad
 Libros carlistas y de pensamiento tradicional, disponibles para los asistentes
 Cena de Hermandad con el autor del libro, profesor Javier Barraycoa